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Controlar el 100% de Santander México es un 'asunto personal' para Ana Botín

La presidenta de Santander predijo en 2014 que su filial mexicana sería la número uno entre sus filiales en el mundo.

08-05-2019 19:01 Por : Arena Pública
Ana Botín, Presidenta del Banco Santander, en su imagen de perfil en Twitter, cuenta que abrió el 7 de febrero de 2018 con un
Ana Botín, Presidenta del Banco Santander, en su imagen de perfil en Twitter, cuenta que abrió el 7 de febrero de 2018 con un "Hola"

En su primera visita a México como presidenta de Banco Santander, Ana Patricia Botín previó que su filial mexicana sería la número uno en el mundo, por encima de Brasil y Reino Unido, las filiales que aportan mayores ganancias.

Era el 9 de diciembre de 2014 y habían trascurrido exactamente tres meses del fallecimiento de su padre, Emilio Botín, cuando la flamante presidenta del mayor banco español le dijo a los periodistas "ahora espero que México sea el número uno (...), que México sea el que más aporte al banco". En aquella ocasión la heredera Botín pronosticó que Santander México crecería en los siguientes años a tasas superiores a las del mercado.

Botín acertó, aunque no está satisfecha. Durante estos años Santander se mantuvo como el tercer banco de México, tanto en activos como en cartera crediticia, aunque muy lejos del líder BBVA. Y la rebanada de sus utilidades netas, respecto del total de la banca en México, se redujo del 14.98% al 12.48%.

Su insatisfacción con lo hecho por su padre Emilio Botín en su negocio mexicano se revela con la noticia que dio hace casi un mes. El viernes 12 de abril anunció que recomprará el 24.9% de las acciones del Santander México para volver a poseer el 100% de las acciones de su filial mexicana.

La obsesión por poseer el 100% de Santander México "es un asunto de Ana Patricia", le dijo a Arena Pública un conocedor cercano de la operación que no quiso ser identificado. "La operación la viene fraguando personalmente con los fondos que la acompañan", dijo otra fuente consultada. El mayor gestor de fondos del mundo, BlackRock, es el primer inversionista de Santander con un 6% de las acciones del banco español.

 

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Como lo dejó entrever Botín hace más de cuatro años, México debe convertirse en una fuente de altas rentabilidades que no le dará el viejo continente, ni España. La rentabilidad (RoTE, Return on Tangible Equity, en inglés) que obtienen las filiales de Santander en Brasil y México prácticamente duplican la de España, Reino Unido, Portugal y Polonia.

Así que con la recompra de la totalidad de las acciones de su filial mexicana colocada entre inversionistas minoritarios, Botín está decidida a hacer de México un ambicioso centro de rentabilidad hacia los próximos años, peleando con BBVA, Citibanamex y Banorte el gran potencial que ofrece el mercado mexicano.

Y para conseguirlo está echando mano de todos su recursos. La amistad que mantiene con el presidente López Obrador es un asunto clave para sus planes de negocios en el país y por ello se ha reunido con él en un par de ocasiones: En octubre siendo candidato electo, y en marzo en Palacio Nacional.

'Cortejar' a los líderes políticos latinoamericanos, particularmente con gobiernos que generan cierto nerviosisimo a los capitales, es un asunto que su padre le enseñó, como lo hizo en Brasil con Inácio Lula da Silva a quien apoyó con financiamiento para su campaña en 2002, como lo refiere Bloomberg.

 

Por ahora los planes para recuperar el porcentaje accionario que aún no posee están en marcha y se preve que se concrete en el segundo semestre de este año.

Mientras tanto los propósitos de Botín para elevar su posicionamiento y rentabilidad en México siguen su curso, implementando la transformación tecnológica del banco, renovando los productos y revaluando los servicios a los clientes, que es el énfasis central de su plan estratégico anunciado en abril pasado. Los cambios en la estructura organizacional también están en la mira. 

Con toda su ya larga historia, el Santander de Ana Patricia Botín -la mujer más poderosa de España como se le conoce- aún está en construcción en un mercado global desafiante. Y su gestión puesta a prueba con los cambios en marcha, las ampliaciones al capital y su fuerte apuesta por las tecnologías.

La filial mexicana es el reto que Ana Botín se ha impuesto en América Latina.