Políticas públicas

Cancela AMLO subastas eléctricas que dejan inversiones por 179 mmp; presume corrupción en energía

La cancelación de la cuarta subasta fue criticada por expertos, mientras que AMLO señala actos de corrupción dentro del sector energético.

05-02-2019 07:50 Por : Arena Pública
En México se produce la energía eólica más barata del mundo y la segunda más barata solar.
En México se produce la energía eólica más barata del mundo y la segunda más barata solar.

Las tres subastas eléctricas de largo plazo, entre 2015 y 2017, suponen una inversión privada superior a los 179 mil millones de pesos, de acuerdo con lo reportado en el portal Proyectos México. 

No obstante, la cuarta subasta programada para 2018 fue suspendida debido a una “revisión de objetivos y los alcances” de estos mecanismos, de acuerdo con lo que dio a conocer el Centro Nacional de Control de Energía (Cenace), la principal institución encargada de llevar a cabo las subastas.

El 31 de enero sin mucha explicación en el comunicado, el Cenace informó a todos los interesados que la subasta suspendida quedaba cancelada de manera definitiva conforme a la normatividad vigente. 

Las subastas eléctricas a largo plazo son una de las herramientas más importantes para combatir el cambio climático; diferentes compañías privadas ofrecen su energía a un costo (oferta) en licitaciones públicas, la Comisión Federal de Energía (CFE) compra la energía a quienes más barato se la ofrezcan, a cambio de garantizar contratos de largo plazo.

Gracias a este mecanismo, en México se produce la energía eólica más barata del mundo y la segunda más barata solar.

La cancelación de la cuarta subasta fue criticada por expertos del sector energético. Para Gonzalo Monroy, director de la consultoría especializada GMEC, esta decisión es una regresión a “políticas de probado fracaso”. 

Para el comisionado de la Comisión Reguladora de Energía (CRE), Luis Guillermo Pineda Bernal, quien directamente tiene que ver con el proceso de la subasta, la cancelación de esta se debió a una “absurda y ciega oposición a la Reforma Energética”.

 

¿Qué llevó al gobierno federal encabezado por López Obrador a cancelar un mecanismo que es aplaudido por expertos nacionales e internacionales? 

La batalla contra corrupción es la bandera del gobierno de López Obrador. Si bien el Presidente públicamente nunca ha señalado un caso en concreto de corrupción en las subastas de largo plazo, son varios los dichos en las conferencias matutinas que hacen pensar que el Presidente cree que la corrupción impera en las subastas. 

En la conferencia del 30 de enero, López Obrador señaló que intereses privados reinaban en la CRE, institución encargada de dar los permisos tras las subastas de largo plazo. En 2019 el presupuesto de este órgano disminuyó cerca del 30% y actualmente cuenta con tan solo tres de los siete comisionados con los que debería operar. 

Más aún, en su conferencia de prensa matutina del 4 de enero -sin nombrarlo-, López Obrador acusó que el expresidente Calderón cometió un delito al trabajar para una empresa privada energética tras ser mandatario del país, haciendo alusión a que la compañía se vio beneficiada por las decisiones del exmandatario. 

“¿Cómo se llama a esto? Conflicto de intereses, coyotaje, corrupción”.

Lo cierto es que Iberdrola, empresa matriz de Avangrid donde laboró Calderón, vivió un crecimiento exponencial en México durante la administración del panista. 

A través de sus redes sociales, el expresidente Calderón defendió que no cometió ningún delito al trabajar para la empresa privada pues había pasado el tiempo que marca la ley antes de asumir un cargo tras ser ejecutivo federal. 
 

 

La otra cara de la moneda de las energías renovables

El 14 de junio de 2018 el gobierno federal presumió un crecimiento del 600% en instalación de parques eólicos en Oaxaca, sin embargo, se olvidó de hablar de los más importantes: los habitantes del estado.

A pesar de contar con 27 parques eólicos en la región del Istmo, los municipios de Oaxaca no han visto mejorías en su situación económica y social. De hecho, las desigualdades aumentaron debido a estos mega proyectos, de acuerdo con el informe “Desigualdad extrema y tendencias de desarrollo” realizado por la organización Oxfam.

Antes del 2010, únicamente había cinco parques eólicos operando en Oaxaca; para 2015, la Asociación Mexicana de Energía Eólica reportó 27. En ese mismo lapso, la población en situación de pobreza en Juchitán pasó de 38 mil 158 personas a 55 mil 393, de acuerdo con el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).

El informe presentado por Oxfam señala que la generación de cadenas de valor a nivel local realizada por los diversos parques eólicos es inexistente. También apunta que, a pesar de las millonarias inversiones del sector privado, estas no han representado una derrama económica en la zona.

La organización atribuye el aumento en las disparidades a la renta de la tierra por parte de los campesinos a las empresas energéticas. El pago que reciben estos -aunque minúsculo- ha agudizado las desigualdades entre quienes tienen tierras útiles y quienes no.

A nivel internacional la renta de la tierra representa un costo de 3.9% en promedio en la instalación de un aerogenerador, pero en México el pago de la tierra que ofrece Iberdrola -compañía energética española- varía de 0.25% a 1.5%, de acuerdo con Oxfam. 

En 1994 Iberdrola fue la primera empresa en construir un parque eólico en la zona del Istmo: ´La Venta´. Cabe resaltar que la empresa con sede en Bilbao, España, fue acusada en 2015 de realizar sobornos a altos funcionarios españoles para facilitar la instalación de parques eólicos en Castilla y León.

En entrevista para The New York Times en 2016, Cosme Vera, un campesino que renta 40 hectáreas a Iberdrola, aseguró cobrarles 2 mil 900 dólares al mes (58 mil pesos), lo que es, en sus palabras, cuatro veces la cantidad que ganaba por sembrar sorgo.

Sin bien los parques eólicos generan un estallido de empleos durante su construcción, una vez puestos en marcha el impulso se pierde y no se genera más. Basta con ver a los campesinos al otro lado del espectro, los que no tienen tierras para rentar, los que siguen sufriendo de pobreza y falta de infraestructura básica

A pesar de instalarse en municipios con alto rezago social, las empresas no aportan dinero a las arcas municipales, pues por legislación los impuestos van para las arcas estatales y federales. Y aunque se ha reportado que empresas han invertido en infraestructura para el municipio, esto poco ha ayudado a disminuir la pobreza.

En última instancia, Oxfam señala que el objetivo de los parques eólicos en México es producir solo para los grandes consumidores como CFE, Cemex, Walmart etc. Las comunidades reciben poco o nulo beneficio, aún estando a unos cuantos metros de las plantas generadoras.

 

MÁS INFORMACIÓN: Sistema de Información de Mercado, Subastas de Largo Plazo