El Observador

El nuevo gobernador del Banco de México

13-02-2017 22:27

El pasado 1 de diciembre Agustín Carstens dio a conocer su renuncia a la gubernatura del Banco de México para asumir la gerencia general del Banco de Pagos Internacionales (BIS, por sus siglas en inglés) a partir de octubre próximo.

La renuncia de Carstens será efectiva a partir del 1 de julio por lo que el presidente Enrique Peña Nieto deberá enviar al Senado de la República su propuesta del sustituto de Agustín Carstens en las próximas semanas si quiere dar certeza a los mercados.

Y es que las circunstancias actuales de alta incertidumbre económica y financiera hacen deseable que la propuesta del Presidente llegue al Senado para su ratificación semanas antes del 30 de abril, fecha en la concluye el periodo ordinario de sesiones del Congreso.

Te puede interesar: Renuncia Carstens a Banxico. Diferencias con el gobierno hacen crecer la desconfianza, 1 de diciembre de 2016

Las presiones inflacionarias de los últimos meses movieron a la Junta de Gobierno a incrementar la tasa objetivo hasta el 6.25% actual, pero los analistas aún ven que estos incrementos podrían continuar en alguna de las tres reuniones sobre política monetaria que le restan a Carstens al frente del banco central el 30 de marzo, el 18 de mayo y el 22 de junio próximos.

Todo dependerá de los resultados que arroje el crecimiento de los precios en las próximas semanas.

El hecho es que las decisiones que tome la Junta de Gobierno en los próximos meses tendrán un impacto creciente en la atracción de los capitales financieros del exterior, en la evolución de la paridad cambiaria y en las expectativas de crecimiento económico.

Por el impacto sobre la frágil confianza de los capitales en México en momentos en que el balance de riesgos ha crecido, es que el nombramiento del nuevo gobernador del banco central no puede tardarse mucho tiempo más.

Estas mismas circunstancias hacen ver que el gobernador entrante debe reunir un perfil exigente. Más allá de una reconocida trayectoria nacional e internacional en el campo de la economía y las finanzas, el nuevo gobernador tendrá que ser un líder hacia dentro y fuera del Banco de México y, particularmente, no deberá dejar dudas sobre su compromiso con la autonomía del banco central.

El nombramiento de un gobernador con un perfil que no garantice el ejercicio de una política monetaria responsable frente a las circunstancias que vienen, puede ser castigada severamente por el mercado. De hecho el día que Carstens anunció su renuncia, el peso se depreció cerca de 1% frente al dólar.

Desde diciembre a la fecha se han mencionado a varios candidatos para ocupar la silla de Agustín Carstens.

Entre los subgobernadores se ha mencionado a Alejandro Díaz de León Carrillo, de reciente incorporación a la Junta de Gobierno y un hombre muy cercano al canciller Luis Videgaray y al propio Presidente Peña Nieto, relación que lo convierte en un mal candidato porque ahonda la desconfianza que debería combatirse.

El subgobernador Manuel Ramos Francia es un destacado economista con una larga y sólida trayectoria en la academia, en Hacienda y en el Banco de México; aunque su debilidad puede ser su escasa vocación de liderazgo.

De los ex funcionarios del Banco de México que reúnen los requisitos de la ley del banco central se ha mencionado a Miguel Messmacher, actual subsecretario de Ingresos de la Secretaría de Hacienda.

Alejandro Werner, actual director del Departamento del Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional, también ha aparecido entre los candidatos. 

Werner es un economista talentoso que laboró en Hacienda, en el Banco de México y tuvo un fugaz paso por la banca privada; aunque su llegada implicaría modificar la ley del banco central que exige al gobernador ser mexicano por nacimiento.

Pero quizá el candidato más viable para ocupar el cargo que deja Carstens sea el actual secretario de Hacienda, José Antonio Meade, un abogado y economista reconocido por su talento pero también por su capacidad de negociación y liderazgo.

Te puede interesar: El secretario Meade, Samuel García, 6 de septiembre de 2016

Meade ha sido mencionado como potencial candidato a la presidencia en 2018 aunque el camino para él está empedrado en una posición en la que debe asumir los costos de una política fiscal dañada por su antecesor.

Aunque a Meade se le relaciona estrechamente con Luis Videgaray, ha sabido proyectar su peso específico en su paso por Relaciones Exteriores y Sedesol. Y si bien al llegar a Hacienda recibió ‘un paquete atado’ con escasos márgenes de maniobra hacia la última etapa del gobierno de Peña Nieto, la comunidad de inversionistas no se lo echa en cara.

Si bien Meade rompería la tradición de que el gobernador surge de las filas de Banxico –como fue el caso de Miguel Mancera, Guillermo Ortiz y Agustín Carstens- se le considera un candidato confiable para llegar a la Junta de Gobierno de Banxico hasta el 2021, año en el que concluiría el segundo periodo de Agustín Carstens.

Claro que un potencial desembarco de Meade en el banco central dejaría un hueco en la titularidad de Hacienda también complicado de llenar.

Es allí donde aparece el nombre de José Antonio González Anaya, el actual director general de Pemex, un habilidoso economista y financiero convertido en ‘bombero’ y ‘rescatista’ en el sector público desde sus años en Hacienda y luego en el IMSS.

La designación del nuevo gobernador del Banco de México es clave para el presidente Peña Nieto, no solo porque se juega la confianza de los capitales en un momento crítico para su gobierno, sino también porque este nombramiento dejará huella más allá de su sexenio.

 

@SamuelGarciaCOM

samuel@arenapublica.com

Comentar