Política Social y Seguridad

Damnificados invisibles, los afectados que no aparecieron en televisión

18-10-2017 08:18

De forma coincidente, comunidades de Guerrero y Oaxaca con nula cobertura televisiva nacional también sufren el olvido de las autoridades.

La cobertura televisiva del sismo invisibilizó a cientos de personas que también necesitan ayuda urgente. Agrandar
La cobertura televisiva del sismo invisibilizó a cientos de personas que también necesitan ayuda urgente.

Lo que no se ve no existe.

Hasta hoy se sabe que el sismo del 7 de septiembre dejó más de 2.5 millones de damnificados, principalmente en los estados de Oaxaca y Chiapas.

Aún se desconoce la cifra de daños que dejó a su paso el sismo del 19 de septiembre que además afectó a la Ciudad de México, Puebla, Morelos, Guerrero y el Estado de México.

Más de 420 personas fallecieron en ambos sismos; 259 mil se quedaron sin vivienda, 24 mil 500 casas registraron pérdidas totales en 259 municipios y tan solo en la Ciudad de México 3 mil edificios se encuentran en riesgo de colapso, de acuerdo con los datos oficiales más recientes.

A pesar de la multitud de damnificados, la cobertura de los noticieros de televisión abierta volcó su atención en unos cuantos casos, de tal forma que invisibilizó a cientos de ciudadanos que por la gravedad de sus afectaciones también merecían atención.

Tres de los casos específicos que más atrajeron los reflectores de la prensa televisiva nacional y a los cuales se les ha dado mayor seguimiento se ubican en la Ciudad de México.

El primero fue el derrumbe del colegio Rébsamen ubicado al sur de la capital, donde fallecieron al menos 19 niños y seis adultos, una instalación que hoy se sabe, se construyó de manera irregular.

El 20 de septiembre la información respecto a la existencia de una niña sobreviviente llamada Frida entre los escombros del colegio Rébsamen -que posteriormente fue desmentida- fue una de las coberturas que más rating dio a las televisoras en los primeros tres días después del sismo del martes 19.

El segundo fue el edificio colapsado en avenida Álvaro Obregón 286 en la delegación Cuauhtémoc de la capital, donde hubo 49 víctimas y una gran movilización por parte de sus familiares, quienes no han dejado de exigir el esclarecimiento de los hechos y la reparación de los daños.

La muerte de cinco estudiantes en el Tecnológico de Monterrey fue una de las tragedias seleccionadas por la prensa para visibilizarlas.

 

La presión mediática ha sacado a la luz las irregularidades con que se edificó el inmueble, entre otras, se redujo el número de columnas para ganar espacio y se eliminaron muros de carga que hubieran dado el soporte adecuado durante el sismo. Al lugar han acudido cuerpos de rescate de España, Japón e Israel.

El tercer caso son los cinco estudiantes fallecidos en el Tecnológico de Monterrey campus Ciudad de México a causa del colapso de los puentes que conectaban a tres edificios.

Una situación que hoy tiene sumida a la institución en una crisis con el peligro de perder su permiso ante la SEP por daños que, de acuerdo con ingenieros, pudieron haberse evitado.

 

Televisión, principal fuente de información

Resulta imposible que los noticieros que se transmiten por televisión abierta abarquen la totalidad de los casos graves de damnificación.

Sin embargo, la falta de diversificación de los casos y la centralización de la cobertura en la Ciudad de México y puntos específicos de Oaxaca como Juchitán, ha contribuido a volver invisibles a cientos de personas que también necesitan ayuda.

Esto porque en México la mayoría de la población aún se informa a través de la televisión abierta, 76% de acuerdo con la más reciente Encuesta Nacional sobre Cultura Política y Prácticas Ciudadanas. 

 

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La preferencia prevalece aun entre las generaciones más jóvenes, la televisión es el medio más consultado para informarse entre los millennials -entre 21 y 34 años- con el 48% del total de acuerdo con Nielsen.

A pesar de que recientemente entró en operaciones un nuevo canal de televisión a nivel nacional, dos empresas dominan el mercado, Televisa acapara al 37% de las audiencias y Tv Azteca al 15% según datos del Consejo Latinoamericano de Publicidad de Multicanales (Lamac).

El 70% de los mexicanos se informó de las consecuencias de los sismos de septiembre a través de la televisión, un porcentaje muy por encima de la radio con 11% y Facebook con 9%, de acuerdo con una encuesta realizada por Consulta Mitofsky.

La cobertura sobre Frida, la niña sobreviviente que no existió en el colegio Rébsamen, fue una de las que más rating dio a Televisa.

 

Un corte al 13 de septiembre realizado por las empresas Nielsen e Ibope registró que el noticiero En Punto de Televisa fue el más visto con 3.2 millones de personas; en seguida Hechos de Tv Azteca con 1.1 millones de televisión y mu lejos Imagen Noticias de Imagen Tv con 748 mil personas.

De ahí la importancia de la selección y el enfoque informativo que ofrecen las televisoras dominantes, que aunque cada día pierden terreno frente al internet y la televisión de paga, aún conservan una fuerte presencia en los hogares mexicanos.

 

Los olvidados

A través de diarios locales o -en algunos casos- las redes sociales, se ha dado cuenta de damnificados y zonas dañadas que han recibido poca atención de la prensa televisiva.

La falta de cobertura de los noticieros de televisión en comunidades de Guerrero y Oaxaca coincide con la falta de atención de las autoridades.

Uno de estos casos desapercibidos por la prensa televisiva es el de los productores de San Gregorio Atlapulco en Xochimilco, Estado de México.

800 familias que cultivan hortalizas y flores de ornato perdieron el 70% de sus cultivos debido a que los canales de agua sepultaron la siembra durante el sismo del 19 de septiembre, luego fueron invadidas por los grillos ya que también se destruyeron las trampas contra estos animales, un caso reportado por el diario Récord.

Los alumnos de la prepa Lucio Cabañas toman clase bajo carpas en un lote baldío.

 

Mientras que a los alumnos del Tecnológico de Monterrey tanto la UNAM como el ITAM y la Universidad Iberoamericana les abrieron sus puertas para tomar clases en tanto reparan sus instalaciones.

En el municipio de Nezahualcoyotl, Estado de México, más de 400 alumnos de la preparatorio oficial 295, Lucio Cabañas, toman clases en un terreno baldío debajo de carpas de fiesta desde el 2 de octubre, luego de que el sismo del 19 de septiembre causara graves daños estructurales a las instalaciones escolares, reportó la sección de Estados de Milenio.

Fuera de la zona metropolitana, en la Unión Hidalgo, municipio de Oaxaca, es la comunidad la que lleva la batuta en cuanto a la alimentación y la gestión de apoyos para la reconstrucción, pues la ayuda en ese lugar llega a cuenta gotas.

 

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En el municipio de aproximadamente 14 mil personas entre 1,200 y 1,600 viviendas fueron afectadas por el sismo del 7 y 19 de septiembre, en promedio de cuatro a cinco casas en cada calle, asegura un artículo difundido por Contextual.

En diversos pueblos de la región conocida como la montaña de Guerrero los indígenas, ante la falta de atención de las autoridades, han saqueado los sembradíos que sufrieron menos daños.

En esa región la afectación de los sismos se agudizó con las constantes lluvias, en comunidades como Valle Hermoso, Llano de Tepehuaje, Zapote Cabezón, Loma Bonita, Itia ni Ve’e y Llano de la Rana no es posible el acceso en vehículo, sólo en caballo o caminando, reporta El Sol de Acapulco.

En la Unión Hidalgo de cuatro a cinco casas por calle sufrieron graves daños.

 

“En la última semana debido al mal estado de los caminos ningún camión proveedor de alimentos ha llegado a las comunidades de La Montaña a surtir y la comida empieza a escasearse y aumentar su costo”, reporta.

Ninguna vida o persona es más importante que otra, no obstante la cobertura de las televisoras queda a deber a cientos de damnificados que con su ayuda podrían visibilizarse y canalizar más apoyo del que hoy reciben.

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