Política Social y Seguridad

Tiroteo en Las Vegas ¿hará que EU admita su problema de terror doméstico?

02-10-2017 16:45

El tiroteo que cobró la vida de al menos 50 personas e hirió a otras 400 fue perpetrado por un ciudadano estadounidense.

Los inmigrantes no son los principales causantes del terror doméstico en Estados Unidos, sino los nativos. Agrandar
Los inmigrantes no son los principales causantes del terror doméstico en Estados Unidos, sino los nativos.

Estados Unidos tiene un problema que no quiere ver.

Y construir un muro para detener la inmigración ilegal no es, ni de lejos, la respuesta.

No fueron los bad hombres quienes perpetraron los últimos actos masivos de terror en Estados Unidos.

Han sido, para sorpresa del presidente Donald Trump, personas que nacieron en ese país.

En el caso de Las Vegas, donde un tirador cobró la vida de al menos 50 personas la noche del 1 de octubre, se trataba de un hombre blanco de 64 años originario de Arizona.

El estereotipo de un musulmán cometiendo matanzas masivas queda de lado a la luz de los eventos recientes.

En el tiroteo que ocurrió en 2016 en Orlando también fue un nacido en Estados Unidos  -aunque de ascendencia afgana-  quien abrió fuego y tomó la vida de 49 personas.

Cada vez son más los ataques masivos cometidos por personas nacidas en ese país. Sin embargo, en la retórica oficial del gobierno norteamericano no se observan medidas para prevenir la radicalización de sus nacionales.

Para sorpresa de Donald Trump, los actos masivos de violencia en Estados Unidos han sido causados por nativos.

 

El ataque en Las Vegas

La noche del 1 de octubre ocurrió un tiroteo afuera del casino Mandalay Bay en Las Vegas, Nevada, durante un concierto al aire libre de música country.

Stephen Paddock abrió fuego desde el piso 32 de un hotel contiguo al concierto donde se encontraban alrededor de 22 mil personas con una variedad de armas automáticas. En el tiroteo perdieron la vida alrededor de 50 personas –algunos reportes apuntan a 50, otros hasta 58- y resultaron heridas más de 400.

 

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La policía usó una detonación controlada para entrar al cuarto de hotel donde se encontraba Stephen Paddock, un hombre retirado que vivía en Mesquite, un pueblo en la frontera de Arizona y Nevada.

En la habitación se encontró a Paddock sin vida -las autoridades piensan que se suicidó-  junto con al menos 10 armas de asalto.

 

El protagonista del atentado de la noche del 1 de octubre en las Vegas fue un ciudadano estadounidense llamado Stephen Paddock.

 

En un primer momento el grupo radical Isis se adjudicó el ataque, llamó a Paddock “un soldado del Estado Islámico” y afirmó que hace algunos meses se había convertido al Islam.

Pero el ataque más sangriento en la historia reciente de Estados Unidos, de acuerdo con las autoridades de Nevada y con Joseph Lombardo, sheriff del condado de Clark, no es investigado como un ataque terrorista relacionado con el califato.

 

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Paddock no está en ninguna lista de terroristas o sospechosos de terrorismo y no existe evidencia que lo ligue a ningún grupo militante, de acuerdo con el reporte de Reuters y el testimonio de dos oficiales de alto rango del gobierno de Estados Unidos.

Al momento se dice que el móvil de los hechos es el historial aparente de problemas mentales. Lejos de ser un acto motivado por de afiliaciones políticas tiene que ver, según los reportes preliminares, con un hombre inestable que abrió fuego a una multitud.

 

El terror doméstico que EU no quiere ver

Hasta el momento el sheriff del condado ha declarado que “no tienen conocimiento de las afiliaciones políticas del sujeto”, pero si resultara ser que el motivo del ataque tiene que ver con una visión radical sobre algún punto de la política de ese país, no sería la primera vez.

El terror doméstico es justo eso: actos terroristas cometidos no por un extranjero o, como le gusta pensar al presidente Trump, por inmigrantes ilegales o musulmanes, sino por personas nacidas en el país.

En los últimos años los actos de terror ejecutados por nacionales aumentaron. De octubre de 2016 a agosto de 2017 -año fiscal- se registraron 166 procesos relacionados con el terrorismo, solo 23% fueron clasificados como internacionales según el Departamento de Justicia.

 

La construcción del muro entre México y Estados Unidos no frenarán los actos terroristas en el país gobernado por Trump.

 

Dicha tendencia se ha mantenido desde hace varios años, aunque en el año fiscal de 2017 hubieron menos actos calsificados como terroristas que en 2016. En lo que va de este año se han perpetrado 166 mientras que el año pasado fueron 259.

Aun así la proporción de ocho nativos por cada 10 actos de terror es casi la misma desde hace más de una década, señala el proyecto Trac de la Universidad de Syracuse.

Después de lo acontecido en Charlottesville, Virginia, en agosto de 2017, donde tras protestas por parte de miembros de grupos de extrema derecha y supremacía blanca una mujer que formaba parte de las contraprotestas fue asesinada por Alex Fields Jr., un supremacista blanco, el departamento de Justicia elevó sus investigaciones a esos grupos.

“Esa clase de violencia, cometida para fines políticos aparentes, es la definición misma del terrorismo doméstico”, dijo el Departamento de Justicia después de los hechos.

 

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De hecho la extrema derecha es la que ha cometido más actos de terrorismo entre 2002 y 2016. Mientras que los que están motivados por la ideología de ISIS o Al Qaeda han matado a 45 personas en nueve ataques, los de extrema derecha realizaron 18 ataques y asesinaron a 48 personas, de acuerdo con la New America Foundation.

Después de lo acontecido en Virginia, el presidente Trump dijo que ambos grupos –los protestantes supremacistas blancos y los contraprotestantes- tenían la misma culpa. Después se retractó y condenó a los supremacistas.

 

MÁS INFORMACIÓN: Trac Proyect, Universidad de Syracuse, 2017. 

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