Salud y Medio Ambiente

Refresqueras pagan a universidades mexicanas para cuestionar impactos del impuesto a las gaseosas

11-10-2016 16:40

ITAM, el Colegio de México y la Universidad Autónoma de Nuevo León, fueron señaladas por realizar estudios contra el impuesto al refresco con un conflico de interes, pues fueron financiadas por las refresqueras.

Disfrazados de filantropía, las refresqueras invierten en la realización de 'estudios' que desliguen al refresco de la diabetes. Agrandar
Disfrazados de filantropía, las refresqueras invierten en la realización de 'estudios' que desliguen al refresco de la diabetes.

Los gigantes de las bebidas azucaradas se maquillan para seguir en el negocio.

En Estados Unidos Coca-Cola y PepsiCo patrocinaron a 96 organizaciones para que contrarrestaran -con sus investigaciones- las críticas científicas al consumo de refresco y su asociación con la diabetes. En México repiten la táctica, pero contra el impuesto a la gaseosa.

A fin de promover acciones contra la obesidad y la diabetes, en 2014 México impuso un impuesto especial a las bebidas saborizadas de un peso por litro.

Los estudios para demeritar el impacto del impuesto en el combate a la obesidad no se hicieron esperar.

Las asociaciones civiles agrupadas en la Alianza por la Salud Alimentaria denunciaron un conflicto de interés en diversas investigaciones que median el impacto del impuesto, mismas que fueron pagadas por la industria de las bebidas.

Se trata de: “Estudios de los efectos sobre el bienestar de la política de impuestos sobre alimentos con alto contenido calórico” del Colegio de México; Taxing Calories in Mexico, del Instituto Tecnológico Autónomo de México y “El impuesto en las bebidas azucaradas y el consumo de refrescos en México” de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

La Alianza por la Salud Alimentaria cuestiona la validez de los estudios realizados por las universidades privadas de renombre, puesto que no han sido publicados en una revista científica con la revisión de expertos en salud pública.

Para la Alianza el único estudio válido es: “Compra de bebidas en tiendas de México en el marco del impuesto al consumo sobre las bebidas azucaradas: estudio observacional”, elaborado por el Instituto Nacional de Salud Pública y la Universidad de Carolina del Norte, publicado en la revista British Medical Journal.

El estudio concluye que el impuesto implementado en 2014 logró reducir el consumo de bebidas azucaradas en un promedio de 6% respecto de 2013, y aumentar la compra de bebidas sin impuesto, principalmente el agua natural.

“Si bien las negaciones de la industria no tienen ninguna base en la realidad, mientras la única motivación de la industria sean sus ganancias, seguirán siendo aliados muy débiles para promover la salud pública”, señaló la profesora de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de California, Kristine Madsen, durante un foro sobre el impuesto a las bebidas azucaradas.

El caso se destapa en Estados Unidos

Disfrazada de filantropía, la inversión de las refresqueras en 96 organizaciones mejoraría la imágen de sus productos de forma segura, pues al otro lado de la frontera la voz de las organizaciones de salud es fuerte entre legisladores y políticos.

En la larga lista de financiadas -revelada por la revista científica American Journal of Preventive Medicine- se encuentran: la Escuela de Medicina de Harvard, la Sociedad Americana del Cáncer; la Asociación Americana de Diabetes; el Centro de Nutrición y Salud Pública de la Universidad de Washington; la Cruz Roja Americana y la Academia Americana de Pediatría. Todas ellas recibieron recursos de las refresqueras entre 2011 y 2015.

El estudio corroboró un cambio en los discursos de estas organizaciones. En 2010, por ejemplo, Save the Children, caracterizada por promover iniciativas para la imposición de impuestos a los refrescos, de pronto menguó en su esfuerzo. De acuerdo con la investigación, un año antes había recibido más de 5 millones de dólares de Coca-Cola y PepsiCo.

El duo de gigantes refresqueros y la Asociación Americana de Bebidas gastan 10 millones de dólares en promedio para este tipo de financiamientos, pero en 2009 la suma se triplicó hasta 37.8 millones de dólares, pues la industria se enfrentó a la imposición del impuesto federal a los refrescos.

 

A FONDO: Sponsorship of National Health Organizations by Two Major Soda Companies, estudio de la revista científica de la asociación de medicina de Estados Unidos, American Journal of Preventive Medicine, 8 de octubre 2016.

A FONDO: Compra de bebidas de tiendas en México en el marco del impuesto al consumo sobre las bebidas azucaradas: estudio observacional, revista British Medical Journal, 24 de noviembre de 2015. 

A FONDO: Sitio web en México de la Alianza por la Salud Alimentaria. 

MÁS INFORMACIÓN: Tan opaco como el refresco de cola, el destino del impuesto a bebidas saborizadas. Arena Pública, 6 de octubre de 2016.

MÁS INFORMACIÓN: 70 mil millones más en impuestos para enfrentar la obesidad ¿Y los resultados? Arena Pública, 4 de marzo de 2016.

 

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