Gobiernos y Finanzas Públicas

98 programas sociales se quedaron cortos en 2013

24-02-2015 08:43

Estos no alcanzaron a la totalidad de su población objetivo; se tenía como objetivo llegar a los 475 millones de beneficiarios pero sólo se llegó a 163 millones.

La falta de registros confiables en los programas sociales abren espacio para la discrecionalidad y el derroche, según la ASF. Agrandar
La falta de registros confiables en los programas sociales abren espacio para la discrecionalidad y el derroche, según la ASF.

Durante 2013 al menos 98 programas federales de asistencia social no cumplieron su objetivo de población alcanzada, de acuerdo con el Inventario de Programas y Acciones Federales de Desarrollo Social del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).

Según el último registro disponible de análisis de política pública federal del Coneval, en estos programas de corte educativo, de salud, culturales, desarrollo empresarial y agropecuario se tenía como objetivo llegar a los 475 millones 212.6 mil beneficiarios; no obstante, sólo se llegó a 163 millones 672.5 mil.

De esta forma, el 65% de lo que se estimaba cubrir no se realizó.

Estos 98 programas contaron con un presupuesto de 340 millones 691 mil pesos y se desprenden de una cartera total de 264 programas vigentes y en operación en el primer año de la administración del presidente Enrique Peña Nieto.

De esta gran total se desprenden otros 100 programas,  con un presupuesto acumulado para 2013 de 133 millones 744.2 mil pesos, en los cuales no se tenía cuantificada una población objetivo o alcanzada, por lo que no se puede saber si se rebasó o quedó corta la ejecución de la política pública.

En tanto, sólo 66 programas registraron un alcance del 100% o más de la población objetivo y a los cuales la Cámara de Diputados les aprobaron un presupuesto acumulado de 299 millones 375.4 mil pesos.

¿Y los libros apá?

Entre el catálogo de programas analizados por el Coneval el más inefectivo fue el llamado “Producción y distribución de libros, materiales educativos, culturales y comerciales” a cargo de la red de librerías del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), Educal, así como del Fondo de Cultura Económica (FCE).  

Se esperaba que éste llegara a 110 millones 894.9 mil niños pero sólo llegó a 5 millones 771; es decir, sólo al 5.2%, según los datos del Coneval.

La gran diferencia se debe a una sobre estimación del verdadero alcance del programa.

Al ser un servicio dirigido a la población en general la definición y cuantificación de la población objetivo y potencial se hizo corresponder al número total de habitantes mayor de 2 años, que de acuerdo con el Consejo Nacional de Población (Conapo) en 2012 se determinó en 110 millones de habitantes.

A esta iniciativa con el objetivo de “contribuir a incrementar el acceso de la población al conocimiento mediante una oferta editorial y la distribución de ejemplares educativos y culturales que contribuyan al desarrollo humano” se le presupuestaron 290.7 millones de pesos, mismos que se ejercieron en su totalidad.

Según el Consejo el programa no concluyó con evaluación alguna de diseño, consistencia y resultados, procesos, desempeño o impacto.

Falta de datos debilita el impacto

En el análisis de la Cuenta Pública 2013, la Auditoría Superior de la Federación detectó que la ausencia de datos sistematizados y confiables respecto a los beneficiarios de los programas sociales debilita su impacto, mientras que su carencia puede tener un costo social.

Además, se genera la percepción de que los programas sociales no son operados atendiendo a criterios de equidad y eficacia, cayendo en la discrecionalidad y la corrupción.

“La Federación destina una suma significativa de recursos a diversos subsidios o apoyos para programas sociales y del campo. Esto supone que se debe identificar la población objetivo para la que fue diseñado el programa o política pública. Es por ello que el eje que permite el adecuado funcionamiento de dichas acciones es, precisamente, el padrón de quienes serán receptores de estos beneficios, esto es, la certeza de que quienes los reciben son precisamente quienes los deben recibir.

Debido a la falta de registros confiables la ASF encontró casos de otorgamiento de apoyos durante 2013 a personas con más de 100 años de edad, sin contar con la constancia de supervivencia, apoyos a beneficiarios fallecidos con anterioridad a la fecha de la solicitud de los mismos; falta de registros de los apoyos entregados; montos superiores a los autorizados, o a personas que no reúnen los requisitos.

 “El éxito de los programas, subsidios o apoyos está, en gran medida, en función de la confiabilidad del padrón. Con el fin de minimizar los problemas inherentes a su integración y utilización, es preciso identificarlos y así poder tomar medidas para su adecuada gestión”, apuntó la ASF.

 

A FONDO: Consulta la evaluación de programas sociales en 2013, elaborado por el Coneval.

MÁS INFORMACIÓN: ASF pide a diputados adelantar la Cuenta Pública. Nota de Arena Pública del 18 de febrero del 2015.

MÁS INFORMACIÓN: Presupuesto en Guerrero: el improbable abanico de programas sociales. Nota de Arena Pública del 15 de diciembre del 2014.

MÁS INFORMACIÓN: Presupuesto en Guerrero: un hoyo sin fondo y sin resultados. Nota de Arena Pública del 15 de diciembre del 2014.

 

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