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Melania, un perfil para equilibrar la escasa aprobación de Donald Trump

12-07-2017 06:55

En seis meses los niveles de aprobación se invirtieron entre Melania y Donald Trump.

Melania Trump es mucho más aceptada que su esposo al mando del país. Una diferencia de 13 puntos porcentuales es lo que separa a la primera dama originaria de Eslovenia del presidente de Estados Unidos. Agrandar
Melania Trump es mucho más aceptada que su esposo al mando del país. Una diferencia de 13 puntos porcentuales es lo que separa a la primera dama originaria de Eslovenia del presidente de Estados Unidos.

Ya sea por descuido o de manera intencional, la primera dama de Polonia saludó primero a Melania Trump que a su esposo, el Presidente de Estados Unidos, el pasado 6 de julio durante su visita a esa tierra.

El video donde Agata Kornhauser-Duda parece rechazar la mano del presidente Donald Trump generó al menos 2 millones de publicaciones en español dentro de la red, fue todo un acontecimiento.

Saludar es una regla básica de cortesía, no hacerlo representa una falta de respeto a quien se le niega, en este caso Agata dejó a Trump con la mano extendida, sorprende que lo hizo para dar prioridad a su esposa.

Aunque Melania no suele tener una fuerte presencia mediática como Donald Trump, es mucho más aceptada que su esposo ante la mirada de los ciudadanos estadounidenses.

Una diferencia de 13 puntos porcentuales en la aprobación separa a la primera dama originaria de Eslovenia, en el este de Europa, del Presidente y empresario estadounidense, según una encuesta de Fox News y la empresa de análisis Gallup respecto a los 170 días de Trump como mandatario publicada en junio.

Melania tuvo una aprobación de 51%, mientras que Donald, 38%. La diferencia no siempre fue tan marcada ni en el mismo orden, la eslovena obtuvo 37% de aprobación en diciembre de 2016, mientras que Donald, 45% al inicio de su administración, es decir ocho puntos más que su esposa.

 

La primera dama de Polonia dejó con la mano extendida al presidente Donald Trump, para saludar a Melania en primer lugar.

 

A pesar del giro reciente, aquellos que dijeron aceptar fuertemente la figura de Melania no difieren con el perfil de los votantes de Trump, en su mayoría son republicanos, conservadores, blancos de religión evangélica y blancos sin el grado de licenciatura.

La primera dama estadounidense no ha logrado ir más allá, es decir, conquistar a los ciudadanos fuera del núcleo de voto duro que otorgó el triunfo a Trump.

Algunos votantes de Hillary también la han aceptado, la misma encuesta de Fox News reveló que el 3% de quienes votaron por Clinton aprueban fuertemente la figura de Melania.

Sin embargo, su popularidad aún no alcanza a su antecesora, Michelle Obama, quien a los 170 días de la toma de posesión contaba con el 73% de la aprobación de los ciudadanos.

 

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Melania puede salvar a Donald Trump

Melania Trump tiene el poder justo para convencer a millones de estadounidenses de que Donald Trump no es un solitario, impulsivo y peligroso monstruo, asegura quien fue el escritor de los discursos del expresidente George W. Bush, Matt Latimer.

Su estatus como inmigrante y como originaria de una zona marcada por la pobreza, el autoritarismo y la guerra, pueden convertirla en la mejor embajadora del slogan de Donald: “hacer a América grande otra vez”, pues su llegada a Estados Unidos fue por decisión propia.

 

Melania Trump tiene el poder para convencer a los estadounidenses de que Donald Trump no es un solitario, impulsivo y peligroso monstruo.

 

Al mismo tiempo su condición de inmigrante puede reorientar las percepciones en contra de la migración a la que tanto se opone su esposo.

El misterio que rodea a su persona es otro de los elementos que puede aprovechar Trump a su favor, asegura Latimer, si bien se conoce su trayectoria como modelo, poco se sabe de sus ideas, opiniones e incluso de su propia historia de vida.

 

Flotus vs Real Donald Trump

Los mensajes enviados a través de Twitter han jugado un papel protagónico en la apreciación que la gente tiene de cada uno.

La actividad de la esposa del Presidente no es la misma en la red. En los últimos 30 días -del 11 de junio al 11 de julio de 2017- Melania publicó 30 tuits a través de su cuenta oficial, @Flotus.

Los contenidos de estos mensajes fueron en relación con visitas de Estado, recepciones de mandatarios en la Casa Blanca, su presencia en la reunión del G20, celebraciones en la Casa Blanca y reuniones o visitas a escuelas con jóvenes y niños.

 

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En comparación, @realDonaldTrump, la cuenta utilizada por el Presidente, sumó un total de 30 tuits en tres días, es decir, 10 por cada mensaje enviado por Melania.

Por medio de sus tuits Trump se quejaba ante los republicanos y demócratas, tocó temas de ciber seguridad relacionados con Rusia, defendió a su hija mayor, Ivanka Trump, de comenarios de la prensa que criticaron su presencia en la reunión de líderes mundiales, G20, entre otros.

A través de la red social la personalidad de Melania es dulce y agradecida, mientras que la de Donald es tosca y amenazante, una percepción que contribuye a explicar sus grados de aprobación.

El 71% de los encuestados por Fox News dijo que los tuits del Presidente dañaban más su trabajo de lo que ayudaban, una opinión generalizada sin importar la preferencia política demócrata o republicana. 

 

Bajo perfil no impide incrementar popularidad

Melania Trump ha incrementado su popularidad a pesar de su bajo perfil.

Cuando Donald Trump ganó las elecciones -en noviembre de 2016- la prensa se refería a la primera dama como la exmodelo de lencería eslovena que conquistó al Presidente.

Su elocuencia era comparada con la de Michelle Obama, con desventaja, pues entre otros detalles en una de sus contadas participaciones públicas durante la campaña plagió un discurso que su antecesora había pronunciado en 2008.

Su apariencia era el foco de atención, “entrenada más para la moda que para la política” así la describían medios como Univisión.

 

Cinco meses después de que Trump tomará posesión de la Casa Blanca, Melania y su hijo Barron se mudaron a Washington D. C. desde Nueva York.

 

Melania ha sido constantemente opacada por su hijastra, Ivanka Trump, a quien en marzo de 2016 el Presidente convirtió en asistente personal y le otorgó una oficina en el ala oeste de la Casa Blanca.

Mientras tanto la primera dama vivía en Nueva York aguardando a que Barron, su único hijo, concluyera el ciclo escolar. Al mismo tiempo que US Weekly, entre otros medios, difundian la versión de que Melania no quería dormir en la misma cama que Trump.

Fue hasta junio de 2017 que Melania y Barron se mudaron a Washington D. C., cinco meses después de que su esposo tomara posesión de la Casa Blanca el 20 de enero.

Desde entonces su aparición pública más importante fue su participación en la cena entre Trump y el presidente de Rusia, Vladimir Putin, el primer encuentro de los mandatarios en el marco del G-20, la cual se vio opacada por su débil poder de convencimiento para que ambos concluyeran la reunión.

En tanto que Ivanka, sustituyó a su padre en dos sesiones de la cumbre de líderes celebrada en Hamburgo, Alemania.

 

MÁS INFORMACIÓN: Encuesta de aprobación, Fox News, julio de 2017.

MÁS INFORMACIÓN: Centro de aprobación del trabajo presidencial, Gallup, 2017. 

MÁS INFORMACIÓN: Cinco formas en las que Melania puede salvar a Donald Trump, Matt Latimer, Politico, febrero 2017. 

 

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