Ni estudian ni trabajan, pero engrosan las filas del crimen organizado

El 90% de los jóvenes ninis lo son por falta de oportunidades. Estos son los más vulnerables a ser atraídos por las células delictivas.
19 Junio, 2017 Actualizado el 19 de Junio, a las 20:47
Los ninis son el grupo más propenso a engrosar las filas del narcotráfico.
Los ninis son el grupo más propenso a engrosar las filas del narcotráfico.
Arena Pública

20 millones de jóvenes ni estudian ni trabajan en Latinoamérica, según el informe más completo de la materia llevado a cabo por el Banco Mundial en 2016, titulado “Ninis en América Latina”.

Los “ninis” son uno de cada cinco jóvenes de entre 15 y 24 años en la región.

Las cifras son preocupantes por lo que evidencian: el 60% de los jóvenes que están en esta condición provienen de hogares pobres.

El 90% de los ninis en Latinoamérica lo son porque no tuvieron otra opción, el 10% restante por elección, explica el economista senior del Banco Mundial, Rafael de Hoyos.

El primer grupo es el que más alarma al organismo internacional, pues es el más propenso a engrosar las filas del narcotráfico y los grupos delictivos.

 

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En países como México, Colombia y los de Centroamérica el problema se “agrava por la presencia generalizada del crimen organizado”, dice el informe. En México 22% de los jóvenes de entre 15 y 24 años son ninis, es decir, 7.5 millones.

 

Falta de oportunidades legales

La espiral “comienza con el abandono escolar en nivel secundaria. Los trabajos que obtienen son inestables, a la primera de cambio lo pierden y nunca vuelven a la escuela,” dice el economista del Banco Mundial, Rafael de Hoyos.

Son jóvenes de hogares vulnerables con necesidad económica y pocas oportunidades laborales. Lo que los transforma en un blanco perfecto para los narcotraficantes que les ofrecen trabajo e ingresos “altos y fáciles”, explica.

 

Los ninis varones son especialmente vulnerables a ser atraídos por el crimen organizado.

 

La relación entre ninis y violencia en México se explica por una combinación de tres factores: un incremento en la proporción de ninis hombres, la falta de oportunidades laborales y un incremento de la demanda de trabajadores en el mercado ilegal, según el estudio del Banco Mundial.

En 2015 había 4.11 millones de ninis, una proporción que se ha mantenido desde hace 15 años, según cifras del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi).

Aunque de forma proporcional solo un tercio del total de ninis son hombres, en número se incrementaron 46% entre 1992 y 2010. De hecho, todos los ninis que se añadieron en ese periodo -alrededor de 1.8 millones de personas- fueron hombres, según el Banco Mundial.

De igual forma, entre 2008 y 2010 se redujeron las oportunidades legales de trabajo como consecuencia de la crisis financiera internacional, especialmente en el norte del país, donde se redujo la actividad de la industria de exportación de acuerdo con un estudio elaborado por de Hoyos y otros economistas para el Banco Mundial en 2014.

En ese periodo, el promedio de la tasa de desempleo para hombres fue de 4.47%. La tasa actual es de 3.2% y antes de la crisis, entre 2005 y 2007, fue de 3.3% en promedio.  

La industria manufacturera, que usaba grandes volúmenes de mano de obra no especializada en las ciudades fronterizas, fue de las más afectadas. Los jóvenes tenían seis de cada 10 empleos del sector antes de la crisis.

 

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La balanza comercial presentó en 2008 un déficit de 16,838 millones de dólares; en 2009 un déficit de 4,678 millones de dólares y en 2010 un déficit 3,121 millones de dólares todos relacionados con una baja en las exportaciones.

Pero entre 2007 y 2010 lo que si aumentó fueron las oportunidades de trabajo en las células criminales, dice el estudio.

2007 vio un repunte en el número de asesinatos debido a, entre otras cosas, “la guerra contra el narcotráfico” iniciada en diciembre de un año antes por el presidente, Felipe Calderón.

Esta escalada en el número de muertes derivó en bajas entre los grupos delictivos y, por consecuencia, llevó a que se necesitarán más personas para tomar los lugares de los delincuentes fallecidos y a una mayor “profesionalización” entre los rangos criminales.

Esa profesionalización llevó a que los servicios requeridos, como el sicariato, el transporte de drogas, el secuestro y la extorsión, se trasladaran a pandillas callejeras que formaron una relación de trabajo beneficiosa para ambas partes con los grupos del narcotráfico, de acuerdo con el exasesor del gobierno federal y el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), Eduardo Guerrero.

 

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En ese escenario, el crimen aumenta

De 2007 a 2011, la tasa de homicidios por cada 100,000 habitantes incrementó en 300%, pasó de 8.1 en 2007 a 23.5 en 2011. Fueron jóvenes la mayoría tanto de occisos como de detenidos en la guerra contra el narcotráfico, asegura el Banco Mundial.

Como ya se ha dicho, la mayor parte del incremento en ninis son hombres y el recultamiento del crimen organizado es más común también en hombres que en mujeres.

En 2007, 90% de los criminales fueron hombres y más de la mitad tenían entre 16 y 30 años. De estos, casi 80% no terminó la preparatoria.

 

Un incremento del 1% en la proporción de ninis se correlaciona con un aumento de 2.5% en la tasa de homicidios.

 

Se ha demostrado que existe una relación directa y significativa entre el aumento de los ninis y el aumento de las tasas de homicidios, al menos en la región fronteriza del norte del país.

Un incremento del 1% en la proporción de ninis se correlaciona con un aumento de 2.5% en la tasa de homicidios por cada 100,000 habitantes, de acuerdo con el economista del Banco Mundial, quien estudió las estadísticas en el tema ofrecidas por el Inegi.

Fuente: Banco Mundial 2016 

 

El incremento en la proporción de ninis hombres fue aún mayor en las entidades fronterizas pasando de 6.8% en 2006 a 11.8% en 2011, lo cual está correlacionado con un incremento de casi 12 puntos en la tasa de homicidios por cada 100,000 habitantes en esos estados afirma el especialista en gobernabilidad y desarrollo Vicente Vargas.La cantidad de jóvenes que deserta de estudiar y busca regresar es menor a 5%, de acuerdo con un reporte titulado "Ninis en México: entre la crisis y el crimen organizado",  de Vicente Vargas y Rafael de Hoyos de 2016.

El periodo 2007-2010 coincide también con un periodo de decepción laboral.

La cantidad de personas subocupadas, es decir, que tienen algun trabajo pero cuentan con la disponibilidad y la necesidad de trabajar más horas, aumentó.

Pero en particular, aquellos subocupados que no emprendieron una busqueda activa de un segundo empleo, a pesar de necesitarlo. En el segundo trimestre de 2009 alcanzaron su punto máximo histórico de 93.5% del total, de acuerdo con el Inegi.

En el periodo 2008-2010 la proporción de personas que no buscaban dejar la subocupación fue en promedio de 88.9%. Después de la crisis financiera de 2008-2009 ese porcentaje ha disminuido periódicamente hasta encontrarse en 88.2% actualmente.

 

 

MÁS INFORMACIÓN: Ninis en América Latina, Banco Mundial, 2016. 

MÁS INFORMACIÓN: Juventud ociosa en México: atrapada entre la guerra contra el narcotráfico y la crisis Económica; Rafael de Hoyos, Carlos Gutiérrez Fierros J. Vicente Vargas M. 2016. (En inglés)

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