Política Social y Seguridad

Las abuelas cuidan a los niños de padres que trabajan ante falta de guarderías

29-05-2017 08:36

La falta de una oferta suficientes de guarderías públicas hace que muchos padres y madres de familia deleguen el cuidado de sus hijos en los abuelos para poder ir a trabajar

Por el trabajo que realizan las abuelas en el cuidado de los hijos no se les paga. Agrandar
Por el trabajo que realizan las abuelas en el cuidado de los hijos no se les paga.

Llamémosle la Red Nacional de Abuelas.

Son ellas quienes ofrecen una cobertura más amplia que el Instituto Mexicano del Seguro Social y la Secretaría de Desarrollo Social juntos, en lo que a cuidado de niños se refiere.

Poco más de la mitad de los niños que no pueden ser cuidados por los padres ­-debido a que trabajan- son encargados a las abuelas, en buena medida porque los servicios de las guarderías del IMSS y las estancias infantiles de la Sedesol no tienen la capacidad para hacerlo.

Son 3.7 millones de niños entre 0 y 6 años los que no pueden ser cuidados por sus padres, de acuerdo con la cifra más reciente de la Encuesta Nacional de Empleo y Seguridad Social 2013, elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

De este universo de niños, la Red Nacional de Abuelas se encarga de cuidar a casi 1.9 millones, otras personas, ya sea parientes o personal doméstico está a cargo de 1.2 millones de pequeños mientras que a guarderías públicas asisten 420,000 y solo 155,00 son llevados a guarderías privadas.

“Una de las mayores dificultades que enfrentan las mujeres en edad de trabajar para acceder al mercado laboral es la conciliación de la vida familiar y laboral”, informe en INEGI en los resultados de la encuesta

Aunque los principales responsables del cuidado de los hijos son las madres y los padres, ellos deben contar con las condiciones para poder hacerlo, y el Estado debe proporcionar las herramientas para que los menores reciban la atención adecuada y los padres puedan desempeñarse en el mercado laboral.

“Para el Banco Mundial una manera de hacer frente a estas obligaciones se encuentra en la forma de políticas públicas tales como los subsidios para el cuidado infantil o servicios públicos de cuidado infantil que pueden ser prestados directamente por el Estado o a través del sector privado, posiblemente con subsidios y reglamentación públicos”, indica el estudio Horas Hábiles, corresponsabilidad en la vida laboral y personal, elaborado por el Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE).

 

Lo que hay, escaso

Las opciones que ofrece el gobierno a los padres trabajadores no son muchas.

Las guarderías del IMSS -que hay de dos tipos, las que administra el instituto y las subrogadas- tienen la limitante de que sólo pueden acceder a ellas las mamás derechohabientes o los papás viudos o divorciados con la patria potestad del menor.

 

Las adultos mayores deben realizar esta labor ante la limitada oferta de instituciones como el IMSS.

 

Ofrecen servicio de hasta 10 horas al día de lunes a viernes para niños desde 43 días de nacidos a cuatro años de edad.

Sin embargo, la oferta es muy limitada y de hecho va a la baja.

En 2010 había 1,459 guardería y en 2015 1,386, es decir una reducción de 5%. También decreció el número de niños inscrito en 1.2% al pasar de 199,232 en 2010 a 196,709 en 2015.

La otra alternativa pública para el cuidado de los niños son las estancias infantiles de Sedesol, que son guarderías administradas por particulares mediante y se rigen con un contrato de prestación de servicios y son financiadas por el gobierno.

 

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La limitante para su ingreso es que la madre tiene que demostrar que no es derechohabiente del IMSS. Por ley deben brindar al menos ocho horas de servicios.

El dato más actual de menores inscritos es de 265,712 en 2013, 0.6% más que en 2010, según el estudio de GIRE.

“La oferta pública de estos servicios dista mucho de ser suficiente pues la gran mayoría de las y los niños en la primera infancia son cuidados por otras personas y los datos con los que se cuenta revelan una situación que está muy lejos de cumplir con el criterio de la disponibilidad”, indica el documento.

Esto genera de 8 de cada 100 mujeres con empleo remunerado no tienen servicio de estancias de cuidado infantil, además, esa esa cifra no cuenta a las mujeres que no están laborando precisamente porque no han podido acceder a un empleo a causa de no tener quien cuide de sus los hijos.

 

Las abuelas entran al quite

Al final de cuentas, si los papás no pueden dejar a sus hijos en una guardería del gobierno tienen que encontrar una solución y, generalmente es una mujer la que entra al quite. La abuela en la mayoría de los casos, aunque también hay hermanas y tías que lo hacen.

“Esta situación refleja que, en la gran mayoría de los casos, aun cuando la madre se ha incorporado al mundo del trabajo remunerado, permanece y se recrea el estereotipo de que las mujeres son las principales responsables de los cuidados. En estos casos, la responsabilidad de los cuidados se transfiere a otros integrantes del núcleo familiar que también son mujeres”, señala GIRE.

 

Casi siempre es una mujer y no un hombre quien se encarga del cuidado de un niño si los padres no pueden.

 

Y aunque en muchos casos las abuelas no ponen “peros” para adoptar el papel de cuidar a los niños, en realidad se trata de mujeres adultas mayores que han cumplido ya con un ciclo de vida laboral, ya sea remunerado o no remunerado, de crianza de hijos y tiene que responsabilizarse de cuidar, alimentar e incluso entretener a los menos.

“El retiro laboral y la vejez, más que ser una etapa de descanso y esparcimiento (ya que no se tienen las responsabilidades del trabajo y de la crianza de los hijos) es una fase de mucha actividad, trabajo y responsabilidades domésticas: siguen siendo proveedores económicos y de cuidados”, resume la doctora en Antropología del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social Selvia Larralde Corona, en su tesis El impacto de la jubilación. trabajadores del IMSS y sus familias en la Ciudad de México.

La poca oferta de servicios de guarderías en México hace que la responsabilidad de los cuidados de los niños recaiga en las abuelas, incluso después de que cumplen los cinco años de edad, pues tienen que ir por ellos a la escuela y hacerse cargo durante la tarde mientras sus padres terminan su jornada laboral.

“Esta actividad se da en una etapa de la vida en la que sus capacidades físicas y de salud no son las mismas que las de una persona joven; en muchos casos ellas debieran ser receptoras de cuidados”, indica el GIRE.

Además, se trata de una actividad por la que las abuelas no cobran. La encuesta del INEGI establece que menos de 10% de las abuelas recibe un pago por cuidar a los nietos.

 

Las otras alternativas

Casi 1.2 millones de niños entre 0 y 6 años son cuidados por otras personas, en muchos casos son pariente, pero otro porcentaje importante se trata de una labor que hace una trabajadora doméstica.

Estas trabajadoras del hogar se encuentran en condiciones laborales precarias y en una situación de discriminación y violaciones a sus derechos humanos ya que no tienen contrato ni prestaciones, además de que generalmente su jornada laboral excede las ocho horas.

 

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Además, es una actividad mal pagada; según el INEGI en 2013, 311,500 personas recibieron un pago por cuidar a los hijos de otro, pero en el 90% de los casos fue de un salario mínimo, o menos (2,400 pesos al mes) por esa labor y solo el 1.5% ganó más de 4,800 pesos.

Si el niño pertenece al 4.1% de los que son llevados a guarderías privadas, ahí el gasto es similar, 73% de los papás gastan menos de un salario mínimo en la colegiatura y el resto pagan más de 2,400 al mes por el cuidado de sus hijos.

 

¿A quién podemos emular?

Aunque la Red Nacional de Abuelas realizan una labor fundamental en el país, no estaría mal dejarlas descansar y adoptar otras modelos para el cuidado de los hijos.

Por ejemplo, Costa Rica tiene como objetivo que este año toda mujer que requiera servicios de cuidado para sus hijos a fin de que pueda desempeñar un trabajo remunerado, cuente con al menos una alternativa pública o privada, de calidad.

En Paraguay el Código del Trabajo exige a las empresas industriales y comerciales con una plantilla de más de 50 trabajadores que faciliten salas o centros diurnos para el cuidado de los hijos menores de dos años de los empleados.

Son dos ejemplos, pero hay muchos más de los cuales el país puede aprender para dejar que los abuelos sean eso, abuelos y no papás sustitutos.

 

MÁS INFORMACIÓN: Horas Hábiles, corresponsabilidad en la vida laboral y personal, Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE), 2017.

MÁS INFORMACIÓN. Encuesta Nacional de Empleo y Seguridad Social 2013, Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), 2013.

 

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