Gobiernos y Finanzas Públicas

En México el campo lo trabajan los viejos

10-08-2016 14:31

El millonario gasto en apoyos no ha logrado dar al campo la rentabilidad que necesita para atraer a los jóvenes.

Los jóvenes se fueron, al campo mexicano lo sostiene la gente mayor. Agrandar
Los jóvenes se fueron, al campo mexicano lo sostiene la gente mayor.

Los jóvenes se fueron, al campo mexicano lo sostiene la gente mayor.

La edad promedio de un trabajador agrícola es de 42 años, mientras que en la ciudad los trabajadores promedian los 27 años. La diferencia de 15 años ha sido documentada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y reconocida por las autoridades en la materia.

 “Necesitamos renovarnos y para eso hacen falta dos cosas: primero que el campo sea rentable en pequeñas parcelas, porque en grandes parcelas ya lo es. Segundo, otorgar incentivos económicos a los jóvenes para que participen en estas actividades, que sea una política pública,” señaló el secretario de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), José Eduardo Calzada Rovirosa, en entrevista para MVS Radio, donde el mismo repitió los datos del INEGI.

 

Precariedad ahuyenta a los jóvenes

La precariedad hace huir a los jóvenes del campo. Un trabajador agrícola en promedio gana 18.5 pesos por hora, mientras que sus empleadores 36.1 pesos. Quienes trabajan el campo por su cuenta tienen los ingresos más bajos con 11 pesos por hora, de acuerdo con datos del INEGI.

Si el 57% de los trabajadores agrícolas trabaja 48 horas o más a la semana, eso significa que obtienen un ingreso semanal de 888 pesos, poco más de 3,500 pesos mensuales. Esto sin contar que más de la tercera parte de los trabajadores agrícolas no recibe ingresos.

Solo 42% de los trabajadores agrícolas son empleados por un patrón, el resto trabaja por su cuenta o para el auto consumo. De este porcentaje de asalariados sólo 5.8% tiene un contrato escrito y 7.7% acceso a instituciones de salud.

 

Programas millonarios con resultados pobres

El millonario gasto en apoyos no ha logrado dar al campo la rentabilidad que necesita para atraer a los jóvenes. Tan sólo en el programa estrella de la Sagarpa, el ProAgro -antes ProCampo- se han erogado más de 80,300 millones de pesos de 2011 a la fecha, un promedio de 13,330 millones de pesos anuales.

Una de las razones es que la mayoría de los apoyos son canalizados hacia los grandes productores y se excluye a los pequeños.

En el caso del maíz, por ejemplo, sólo 14% de los productores acceden a tecnologías y créditos, se trata de los de tamaño medio -que tienen entre 5 y 20 hectáreas- o los grandes -con más de 20 hectáreas-, de acuerdo con un diagnóstico incluido en el Plan Nacional de Desarrollo.

El restante 86% de los productores -que tienen menos de 5 hectáreas- difícilmente pueden alcanzar las ventajas de las economías de escala, así como opciones de financiamiento. Mientras los grandes terratenientes producen 3.9 toneladas de maíz por hectárea, los pequeños 2.4 toneladas, una diferencia de 1.5 toneladas.

“México es el sexto país con más infraestructura de riego del mundo, no lo éramos hace 20 años. Sólo en la administración de Enrique Peña se han tecnificado casi 500 mil hectáreas de riego de los 6 millones totales,” aseguró el titular de la Sagarpa. Pero tal como lo demuestran los números la tecnología tampoco ha ayudado a que los jóvenes miren el campo como una opción laboral.

 

A FONDO: “Estadísticas a proposito del día del trabajador agrícola (15 de mayo)". INEGI, 11 de mayo de 2016.

MÁS INFORMACIÓN: Sólo 14% de productores de maíz tienen acceso a créditos y tecnología. Arena Pública, 20 de octubre de 2014.

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