Ortorexia: La peligrosa obsesión por comer sano

25-06-2017 14:18

Suele manifestarse en personas con comportamientos obsesivo-compulsivos y predispuestas genéticamente a ello. Agrandar
Suele manifestarse en personas con comportamientos obsesivo-compulsivos y predispuestas genéticamente a ello.

Sabemos que la obesidad gana, día con día, más terreno en nuestra cultura. La vida sedentaria, las extenuantes jornadas laborales que nos tienen pegados a la silla y la falta de tiempo, nos obligan a recurrir constantemente a locales de comida rápida o a los famosos snacks que van minando nuestra dieta y, cuando llega el verano y nos subimos a la balanza, el fantasma de los kilos de más nos lleva a tomar decisiones radicales, con más o menos éxito.

Por otra parte, constantemente los medios nos invitan a probar un batido de frutas milagroso que nos lleva a bajar rápidamente de peso, nos hablan de hierbas que tienen efectos laxantes, nos cuentan de algas marinas que nos vuelven más saludables; a la vez que nos advierten de los peligros de casi todo lo que nos llevamos a la boca: desde el agua -porque tiene mucho sodio- hasta los parásitos de los pescados. Hablando sobre alimentación, podemos decir que en internet hay de todo y, por lo mismo, es muy fácil caer en la confusión y perder el rumbo. Lo que comemos tiene una relación muy directa con nuestra salud es normal que busquemos información al respecto. Eso es saludable. 

Sin embargo, hay quienes se pierden a sí mismos en esta búsqueda por lo sano.

Ortorexia

La ortorexia es una enfermedad. Las personas que la padecen generalmente comienzan con el simple deseo por llevar una dieta más sana. Paulatinamente la buena intención se comienza a exacerbar. Ya no se trata de sumar más frutas y verduras a la dieta o de cambiar el aceite de maravilla por el de oliva, sino que pasan a sobre informarse respecto de cada cosa que van a ingerir. De pronto, a estas personas tampoco les basta con contar las calorías y calcular el tiempo exacto que se necesita para una buena digestión entre comidas y, la calidad de los alimentos, el origen y la pureza son datos muy importantes a la hora de elegir la comida. El tema de la alimentación se vuelve más y más preponderante en la existencia y las metas a largo plazo radican en cómo superar los deslices. Cada día es un día sólo para comer bien. La autoestima es directamente proporcional a la pureza de su dieta y frecuentemente están comparando y haciendo alcances incómodos sobre lo que comen. Todos los esfuerzos se ven compensados gracias al sentimiento de superioridad que les inspiran sus platos perfectos. Ya no pueden comer con nadie más, porque pensar en la dieta ajena da asco. La ortorexia es un trastorno grave que, en su máxima expresión, hace que las personas pierdan la capacidad de comer de manera intuitiva, que no puedan tener vida social e incluso puede llevar a problemas físicos como la desnutrición severa, anemia, falta de energíahiponatremia, acidosis metabólica y pancitopenia.

La ortorexia es muy difícil de detectar en una etapa temprana; sobre todo porque parece contradictorio el hecho de que llevar una "dieta sana" termine en todo lo contrario y eso la hace aún más peligrosa. Investigaciones recientes indican que existe una conexión entre las causas de esta patología y el trastorno obsesivo compulsivo. Los que padecen de ortorexia muestran una obsesión con la “comida sana” pero los investigadores conectan esta obsesión que, en realidad, no es más que la expresión de un trastorno psicológico más profundo.

¿Cómo detectar esta enfermedad?

Como señalamos anteriormente, es muy difícil reconocer el comienzo, sin embargo, hay algunas señales que pueden dar la alerta. Las personas que padecen de ortorexia gastan mucho tiempo de su día en planificar y preparar lo que van a comer. Otro síntoma reconocible es que se convierten en personas muy informadas sobre los valores y propiedades nutricionales de todo lo que ingieren. Además, no suelen seguir dietas preexistentes como, por ejemplo, 'la dieta de la luna' o 'la dieta de los cítricos' ya que crean su propia dieta en base a sus conocimientos. Suelen caer en la desnutrición por eliminar grupos completos de determinados alimentos como, por ejemplo, la azúcar refinada, vegetales cultivados con pesticidas o herbicidas, legumbres, carbohidratos, aceite hidrogenado, grasas trans, etc. 

Ya en una etapa más avanzada, los ortoréxicos comienzan a alardear sobre lo bien que comen y sobre lo rigurosos que son con su dieta y horarios. Ven un "valor moral" en la disciplina autoimpuesta y caen fácilmente en el complejo de superioridad por no sucumbir a las tentaciones. Son personas muy abiertas respecto de sus hábitos, a diferencia de otros trastornos alimentarios como la anorexia o la bulimia, que se esconden. Paulatinamente se van aislando porque se convierten en personas intolerantes e intolerables.

El tratamiento de esta enfermedad requiere de tratamiento profesional.

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