De BEPS, futbol, autoridades fiscales y otros bichos...

22-06-2016 14:19

El futbol es un deporte que inventaron los ingleses, juegan 11 contra 11 y siempre ganan los alemanes. -Gary W. Lineker

 

La semana pasada tuve la oportunidad de participar en dos seminarios/debate, uno organizado por la Universidad de Maastricht y el segundo por la Universidad de Uppsala y en ambos casos el tema central fue el Plan de Acción BEPS de la OCDE y su implementación; entre los dos seminarios tuve oportunidad de dialogar con representantes del comité fiscal de la propia OCDE, del Fondo Monetario Internacional, de la International Chamber of Commerce y el BIAC (entidad que representa al sector privado frente a la OCDE) y diversas organizaciones profesionales, académicas y de negocios.

Posteriormente, participé en una reunión de trabajo de un grupo de especialistas en temas fiscales internacionales donde coincidimos profesionales de 21 países. De esta afortunada coincidencia de fechas que me permitió en un mismo viaje hacer las tres cosas, llegué a diversas conclusiones, algunas de las cuales quiero compartir con ustedes.

Y ya ven cómo es uno, a mi me gustan las analogías y en estas fechas de fervor futbolero mundial (y de terribles decepciones y tristezas), creo que podemos resumir la situación de la siguiente forma:

Imaginen ustedes que esto se trata de jugar un partido de futbol y se ha jugado ya el primer tiempo reglamentario, el marcador está empatado con varios goles de ambos equipos; al volver del descanso se nos acerca el equipo arbitral y nos dice: “durante el descanso estuvimos platicando entre nosotros y con los integrantes del equipo contrario y hemos llegado a la conclusión de que a pesar de que ustedes formalmente no han violado las reglas del juego, han jugado de manera agresiva y abusando de las reglas que no fueron escritas para que ustedes hicieran lo que se les de la gana, así que hemos decidido cambiar las reglas y a partir de ahora hay nuevas definiciones de lo que es un fuera de lugar (que por cierto pueden cometer aun estando detrás de la pelota si consideramos que están jugando agresivamente), de los casos en que procede aplicar una tarjeta roja y de faltas que aunque se cometan en medio del campo dan lugar a un tipo penal en contra ”.

Evidentemente nuestro equipo estaría molesto por el cambio de reglas y por las razones para cambiarlas que parecen generalizar indebidamente algunas conductas y partir de la base de que todos somos unos tramposos; además, las reglas las hicieron ellos y nosotros las hemos seguido. Todo ello sin dejar de percibir la injusticia de que no fuimos tomados en cuenta en el proceso de discusión de los cambios (lo que el otro equipo evidentemente aprovechó). Pero lo peor es que ya para comenzar a jugar el segundo tiempo se nos acerca el árbitro central y nos dice: “por cierto, se me pasaba avisarles, conforme a las nuevas reglas del juego, hemos revisado varias jugadas del primer tiempo y nos deben dos expulsiones y un tiro penal que ahorita les vamos a cobrar”.

Así me siento con este tema de BEPS y la falta de un régimen de transición que permita armonizar conductas perfectamente legales de los contribuyentes que incluso fueron aprobadas por autoridades fiscales en éste y otros países que hoy son consideradas “indebidas” o “abusivas” y que están dando lugar a presiones a injusticias de los más diversos tipos alrededor del mundo (México incluido) por actos jurídicos del pasado que hoy se juzgan a la luz de reglas nuevas y de los que en ocasiones se desprenden cobros y sanciones que a mi entender son realmente, esos sí, indebidos y abusivos.

En alguna ocasión en una reunión de la Comisión Fiscal de la Barra Mexicana de Abogados tuvimos el privilegio de tener como expositor a una de las máximas autoridades en materia de Derecho Fiscal Internacional, el profesor Kees van Raad de la Universidad de Leiden. Después de su exposición, le pregunté concretamente sobre este punto, sobre la falta de un regimen de transición en el Plan de Acción BEPS que permita a las empresas reordenar sus modelos de negocios, los que fueron construidos bajo bases que ya no se consideran válidas pero que lo fueron hasta hace muy poco y concretamente quería saber cómo veía él la implementación y exigencia de BEPS en el mundo ¿que nos espera a los contribuyentes y a qué podemos atenernos para evitar que se presenten casos de injusticias manifiestas derivadas de la ejecución de los cambios? Su respuesta fue puntual y clara: en efecto no hay nada que prevea la transición ni reglas para evitar abusos en la aplicación del Plan de Acción BEPS, lo que queda es atenernos “a la decencia de las autoridades fiscales”.

En estas reuniones de las que les cuento percibí que, alrededor del mundo, la posibilidad de utilizar las nuevas reglas y las nuevas definiciones y contenidos de reglas existentes a situaciones anteriores de manera indiscriminada y en algunos casos, francamente abusiva, es la regla y no la excepción. La auténtica complicidad en algunos casos de tribunales de distintos órdenes y sistemas, evidente y preocupante en muchos países. Me parece que hay que alzar la voz y exigir el respeto al Imperio de la Ley (así con mayúscula), al auténtico Estado de Derecho y que en México la exigencia de respeto al debido proceso no solamente se entienda aplicable al nuevo sistema de justicia penal sino a todo el órden jurídico, especialmente en materia tributaria.

Ya respecto de nuestro país, así como somos exigidos en nuesta conducta frente al fisco, recordemos que la obligación es para ambas partes, las reglas son para todos y que no por atender a la defensa del “interés público” (por no decir del presupuesto) se vale que los derechos fundamentales de los contribuyentes no sean respetados. Señores y señoras jueces de este país, a su decencia e integridad nos atenemos, en sus manos está el mantenimiento del Estado de Derecho, juzguen con imparcialidad y que si así lo hacen que la Nación se los reconozca y si no, que la Nación se los demande. 

@metron01

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