Salud y Medio Ambiente

Washington cerca de hacer historia; votarán por impuestos contra el calentamiento global

Petroleras vs activistas, la guerra en el estado de Washington por más impuestos al carbón está al rojo vivo y culminará en una votación en noviembre.

07-09-2018 15:00 Por : Arena Pública
Activistas de Seattle en Washington, haciendo campaña por mayores impuestos en pro del medioambiente.
Activistas de Seattle en Washington, haciendo campaña por mayores impuestos en pro del medioambiente.

"La creación de Dios y los ecosistemas de la Tierra piden a gritos soluciones a largo plazo contra el cambio climático”, se lee en un comunicado de la iglesia Bautista de Seattle, Estados Unidos.

“La iniciativa 1631 es un excelente primer paso para crear un futuro energético saludable”, agrega la congregación religiosa en lo expuesto. Junto con la iglesia Bautista, cientos de organizaciones en el estado de Washington, al noroeste de los Estados Unidos, están buscando que en noviembre se vote un impuesto al carbón y se destine a proyectos medioambientales. 

El proyecto tiene como nombre “iniciativa 1631”, pues es el número de registro de la propuesta que se votará en noviembre próximo durante las elecciones intermedias de Estados Unidos. De ganar, Washington se convertiría en el primer lugar del mundo en el cual democráticamente se acepta pagar más a favor del cuidado del medio ambiente. 

Activistas a favor de la iniciativa 1631.

Con 370 mil firmas, más de 250 organizaciones representadas por adultos, jóvenes, científicos, activistas, empresarios, líderes religiosos se juntaron con un objetivo claro: aportar su granito de arena para salvar el planeta.

La propuesta sería la primera tarifa o impuesto directo sobre emisores de carbono en EU. Se impondría sobre el contenido de carbono de los combustibles fósiles vendidos o utilizados en el estado y en la electricidad generada o importada en Washington. La iniciativa impondría a las grandes compañías una tarifa de 15 dólares por cada tonelada métrica de carbón generado a partir del 2020.

La propuesta señala que no es un impuesto, sino una tarifa especial, porque de esta manera el dinero podría ser utilizado por un fideicomiso y ser invertido únicamente en proyectos medioambientales a lo largo del estado.

En la página oficial de la iniciativa 1631, se puede encontrar ya un mapa con los proyectos que se lograrían de ganar en las elecciones. 

Mapa de los proyectos derivados de la iniciativa 1631.

Para principios de agosto, la prensa local reporta que la iniciativa ha reunido en donaciones cerca de los 4 millones de dólares y cuenta con el apoyo del gobernador demócrata, Jay Inslee.  

No obstante, el sector energético y las petroleras no están de brazos cruzados. Tan solo Andeavor, una de las compañías con refinería en el estado donó 1.7 millones de dólares en efectivo a la campaña “No al 1631”. 

El equipo del gobernador espera que, para antes de noviembre, todas las compañías petroleras hayan donado entre 20 y 25 millones de dólares para hacer campaña contra la propuesta, enfocándose en el hecho de que tal medida crearía desempleo y al consumidor se le transmitiría el costo final. 

 

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La democracia en EU se vive diferente y un ejemplo de esto son las iniciativas ciudadanas, las cuales se transparentan en el uso de recursos y donantes, y tienen la oportunidad de ser votadas cada que hay elecciones, como sucederá en noviembre próximo. 

Si bien una propuesta de esta magnitud suena lejana para el contexto nacional, resalta el hecho de que siete de cada 10 mexicanos creen que afrontar el cambio climático debería ser una prioridad sin importar las consecuencias negativas en el crecimiento económico, según datos recabados por el Latinobarómetro en 2017.    

¿Será que impulsar iniciativas medioambientales, aún acosta del crecimiento económico o el bolsillo ciudadano podría funcionar en México?

MÁS INFORMACIÓN: Iniciativa 1631

MÁS INFORMACIÓN: Latinobarómetro 2017