Políticas públicas

En Chihuahua y Michoacán, mucha violencia y poco voto electoral

El voto electoral para elecciones presidenciales ha ido bajando en Chihuahua y Michoacán con la alza de la violencia.

04-05-2018 17:19 Por : Arena Pública
Chihuahua y Michoacán fueron las dos entidades con menor porcentaje de voto electoral en las elecciones presidenciales de 2012 (Foto: Claudia Toledo)
Chihuahua y Michoacán fueron las dos entidades con menor porcentaje de voto electoral en las elecciones presidenciales de 2012 (Foto: Claudia Toledo)

Los estados de Chihuahua y Michoacán, aunque geográficamente lejanos, comparten un par de cualidades. Los dos tienen altos niveles de violencia y también bajos porcentajes de voto electoral en contiendas presidenciales.

Durante las últimas tres elecciones presidenciales (2000, 2006 y 2012), Chihuahua y Michoacán se han ubicado entre los 10 estados con menor ejercicio del voto, y de 2006 a 2012, ambas entidades se caracterizaron por aparecer con frecuencia en las páginas de la prensa mexicana por episodios violentos en su territorio.

 

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A partir de las elecciones federales del 2000, el porcentaje de ejercicio de voto en los dos estados fue bajando en la medida que el número de homicidios fue subiendo. Chihuahua pasó de ser el quinto estado con menor participación en el ejercicio electoral de ese año al segundo en las elecciones de 2012, y Michoacán subió de la novena entidad menos participativa a la primera.

Esto no es casualidad, pues hay un vínculo entre el porcentaje de voto electoral en una entidad federativa y el aire violencia que se vive en la misma, según el informe ““Las balas y los votos”, publicado en 2014 por el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE).

De acuerdo con el informe, es observable en entidades federativas violentas que mientras mayor sea la tasa de homicidio, el voto electoral es menor, al menos en elecciones federales.

 

Hay una relación entre violencia y voto electoral (Foto: Presidencia de la República Mexicana)

Hay una relación entre violencia y voto electoral (Foto: Presidencia de la República Mexicana)

 

Michoacán y Chihuahua son un ejemplo de este fenómeno. Según cifras del Instituto Nacional Electoral (INE), Michoacán fue el estado con menor porcentaje de participación electoral en 2012, alcanzando sólo un 52%, 11 puntos porcentuales por debajo del nivel de participación nacional en ese período, que fue de 63%. Chihuahua, no muy lejos, quedó en segundo lugar con tan sólo un 53% de participación.

A nivel distrital la situación no cambia, pues los cinco distritos electorales con menor participación en esas mismas elecciones presidenciales pertenecen a ambos estados. Chihuahua tuvo el primer, tercer y quinto distrito con menor porcentaje de participación electoral, todos ellos con menos del 50% y los tres con cabecera en el municipio de Juárez.

Michoacán, por su parte, tuvo el segundo y el cuarto distrito con participación electoral más baja:  el distrito 12 con cabecera en el municipio de Apatzingán de la Constitución (46.26%) y el distrito 2 con cabecera en Puruándiro (46.95%).

 

La particiación electoral bajó con la subida de la violencia en ambas entidades (Foto: Esther Vegas)

La particiación electoral bajó con la subida de la violencia en ambas entidades (Foto: Esther Vegas)

 

En el sexenio que precedió esas elecciones, en el cual gobernó Felipe Calderón Hinojosa, los dos estados sufrieron una ola de violencia que marcó tanto a ciudadanos como a funcionarios públicos.

De 2007 a 2008, Chihuahua experimentó un brinco en la cantidad de homicidios dolosos registrados por las autoridades del estado, según el Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP).

En tan sólo un año, los homicidios en la entidad subieron de 617 a más de 2 mil, un incremento de más del 200%. Las cifras de homicidio seguirían escalando a lo largo del sexenio, alcanzando su cúspide con 3 mil 903 asesinatos en 2010, y bajando hasta mil 997 en 2012. A lo largo de esos años, la tasa de homicidios por cada 100 mil habitantes fluctuó entre los 59 y los 110.

Michoacán, aunque con cifras de homicidio doloso menores, se mantuvo entre los 500 y los 800 asesinatos anuales de 2007 a 2012, sumando más de 4 mil durante todo el período, y con una tasa de homicidio que permaneció entre los 12 y los 16 por cada 100 mil habitantes.

 

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Además de la violencia generalizada, las dos entidades se caracterizaron por la presencia de asesinatos de funcionarios públicos. Según reportes de la prensa nacional, Michoacán fue el estado con más homicidios de funcionarios públicos entre 2006 y 2011, sumando 21, tres de ellos alcaldes. El caso de Chihuahua no fue distinto, pues vio el asesinato de dos jefes policiacos y dos alcaldes en el mismo período.

De 2013 a 2017, Michoacán ha visto un incremento en homicidios dolosos anuales, con 2017 superando los mil 200. Chihuahua, aunque no ha vuelto a alcanzar las cifras del sexenio anterior, se ha mantenido entre los 900 y los mil 600 homicidios anuales. Durante el período, los dos estados sumaron 5 mil 147 y 6 mil 284 homicidios respectivamente.

 

MÁS INFORMACIÓN: Histórico de resultados electorales, Instituto Nacional Electoral

MÁS INFORMACIÓN: Reportes de incidencia delictiva por año, Sistema Nacional de Seguridad Pública

MÁS INFORMACIÓN: Matan a 174 funcionarios en el sexenio; 83 eran jefes policiacos, Excélsior, 11 de septiembre de 2011

MÁS INFORMACIÓN: Violencia contra alcaldes, ex-alcaldes y electos, Asociación Nacional de Alcaldes, 15 de abril de 2018

MÁS INFORMACIÓN: Las balas y los votos: Efectos de la violencia en el comportamiento y actitudes de los ciudadanos en México, CIDE, 10 de abril de 2014