Política Social y Seguridad

Insatisfechos con servicios públicos de salud, mexicanos gastan de su bolsillo

03-04-2018 06:00

La OCDE es insistente en que México debe realizar una serie de reformas para mejorar la atención en salud.

Los gastos de bolsillo en las familias mexicanas (atención preventiva, hospitalaria o medicinas) es de 4% de sus ingresos. Agrandar
Los gastos de bolsillo en las familias mexicanas (atención preventiva, hospitalaria o medicinas) es de 4% de sus ingresos.

En México 45% del gasto total en salud va por cuenta del ciudadano.

Se trata del segundo porcentaje más alto entre los integrantes de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), a pesar de que este disminuyó en la última década del 47% que representaba en 2009.

En economías similares como Colombia los ciudadanos aportan el 15% del gasto en salud y en Uruguay el 16%.

 

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Los gastos de bolsillo en las familias mexicanas (atención preventiva, hospitalaria o medicinas) es de 4% de sus ingresos, también uno de los porcentajes más alto de la OCDE.

No son claras las razones por las que el gasto de bolsillo se mantiene alto en México, aclara la organización, que sin embargo lo justifica principalmente por la “insatisfacción de los ciudadanos con la calidad o la accesibilidad a los servicios que proporcionan las instituciones a las cuales se encuentran afiliados”.

La calidad de los servicios públicos se disminuye en México por la fragmentación y complejidad del sistema nacional de salud, pues genera diferencias de desempeño en los diferentes subsistemas, permite la duplicación y la falta de cobertura, señala la OCDE.

En México 45% del gasto total en salud va por cuenta del ciudadano.

En México 45% del gasto total en salud va por cuenta del ciudadano.

El sistema mexicano está conformado por un conjunto de subsistemas -cada uno con diferentes niveles de atención- que están dirigidos a diferentes grupos y que tienen precios y resultados distintos.

Esta insatisfacción con la calidad de la atención médica de los servicios públicos explica bien porque México es el país con la mayor proporción de hospitales privados respecto de los públicos dentro de la OCDE. Cuenta con 28.6 hospitales privados por cada millón de habitantes contra 11.4 hospitales públicos por cada millón de habitantes.

Los elevados gastos de bolsillo “apuntan a un problema de subaseguramiento que ha creado una barrera financiera para muchos pacientes debido a que puede desalentar la atención oportuna, a la vez que significa un gasto ineficiente […] 58% de quienes cuentan con un seguro público están dispuesto a comprar pólizas privadas complementarias para aumentar sus beneficios”, asegura una encuesta realizada por Health Research Institute citada por PWC.

 

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Es precisamente el alto uso de servicios ambulatorios privados -pago de consultas, estudios de laboratorio y medicamentos- lo que incrementa el riesgo de que las familias incurran en gastos catastróficos, esto es, que destinen más de 30% de sus ingresos en financiar la salud de sus miembros.

Las elevadas compras en medicamentos sin receta “posiblemente debido a un acceso limitado” en las instituciones públicas es otra razón que abona a que exista un elevado gasto de bolsillo. En México 64% de los gastos de bolsillo se destinan a medicamentos, casi el doble que el 36% promedio entre los países de la OCDE.

“El gasto de bolsillo es otra fuente de desigualdad […] puede convertirse en una carga para los más pobres, en particular para quienes tienen enfermedades crónicas o que necesitan mucho medicamento”, asegura la organización en Getting it right, prioridades estratégicas para México.

La OCDE es insistente en que México debe realizar una serie de reformas para mejorar la atención en salud y por tanto disminuir el gasto de bolsillo.

Entre ellas que el financiamiento a las instituciones de salud públicas se base más en ingresos fiscales –impuestos- que en cuotas tripartitas patrón, empleado y gobierno, como las del Instituto Mexicano del Seguro Social, ya que prevalece un alto grado de informalidad en el mercado laboral.

México es el país que menos invierte en salud entre las naciones de la OCDE, incluso menos que sus pares en América Latina como Brasil, Colombia y Chile. En 2016 gastó mil 80 dólares por persona.

Otra recomendación es comenzar las labores para transitar hacia un solo proveedor nacional de seguridad social para reducir y eliminar duplicidades, asegurar la continuidad y la calidad de los servicios de salud, una tarea de largo plazo.

Y superar la fragmentación del sistema nacional de salud con una reestructura de acuerdo con las necesidades de los pacientes, son las principales recomendaciones de la OCDE.

 

MÁS INFORMACIÓN: Getting it right, prioridades estratégicas para México, OCDE, 2018

MÁS INFORMACIÓN: Estudios de la OCDE sobre los Sistemas de Salud México, OCDE, 2016

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