Tecnologías

La brecha digital en jóvenes: 29% no tiene acceso a internet

Estudio de Unicef alerta de los riesgos, pero también de los beneficios de la red en los menores; destaca que no importa tanto el tiempo que pasan en línea, sino lo que hacen en internet.

19-12-2017 07:47 Por : Arena Pública
71% de los jóvenes a nivel global tienen acceso a internet, pero hay enormes diferencias entre los países.
71% de los jóvenes a nivel global tienen acceso a internet, pero hay enormes diferencias entre los países.

Alrededor de 29% de los jóvenes en el mundo (unos 346 millones) no pueden leer este artículo por una sencilla razón: no están conectados a internet.

Se dice fácil, pero a finales de 2017, casi una tercera parte de los habitantes del mundo que tiene entre 15 y 24 años no tiene acceso a internet, en buena medida por las condiciones de pobreza en las que viven.

A corto, mediano y largo plazo, esto representa una desventaja para los millones de jóvenes que no están “conectados” contra los que sí, principalmente porque quedan fuera del acceso a la información y conocimientos disponibles que significa una fuente de conocimiento–aunque de riesgos-.

En México, menos de 10% de los jóvenes no tienen acceso a internet y nuestro país pertenece a un grupo, pues de acuerdo con el estudio Niños en un mundo digital publicado el 11 de diciembre de 2017, los jóvenes africanos son los menos conectados, pues alrededor del 60% no están en línea, en comparación con solo el 4% de lo que sucede con los jóvenes que habitan países de Europa.

Según este documento elaborado por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef, por sus siglas en inglés), los jóvenes de 15 a 24 años son el grupo de edad más conectado a internet alrededor del mundo, pues 71% de ellas tienen acceso a esta tecnología, en comparación con el 48% de la población total.

 

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De hecho, la presencia de niños y adolescentes en la red es tal que la población menor de 18 años representa aproximadamente uno de cada tres usuarios de internet en todo el mundo.

Y esto genera, de acuerdo con la Unicef, que los niños están accediendo a internet a edades cada vez más tempranas a tal grado que en algunos países los niños menores de 15 años tienen la misma probabilidad de usar internet que los adultos mayores de 25 años.

Sin embargo, la llamada “brecha digital” va más allá de una simple cuestión de acceso. Los niños que dependen de teléfonos móviles en lugar de computadoras para entrar a internet, pueden obtener solo una segunda mejor experiencia en línea, y aquellos que carecen de aptitudes digitales o hablan idiomas minoritarios no pueden encontrar a menudo un contenido pertinente para sus vidas en línea.

 

“Las divisiones digitales también reflejan las brechas económicas predominantes, lo que amplifica las ventajas de los niños de los entornos más ricos y no ofrece oportunidades a los niños más pobres y desfavorecidos”, indica el estudio.

 

En países africanos el acceso a internet no es para todos, 3 de cada 5 niños y adolescentes no está conectado.

 

Es decir, a mayores ingresos, mejores contenidos y experiencia tendrán los jóvenes en internet, pero también –como sucede en la vida real- existe una brecha digital de género, pues a nivel mundial, 12% más de hombres que de mujeres utiliza internet en 2017 en comparación con las mujeres.

“En la India, menos de un tercio de los usuarios de internet son mujeres”, ejemplifica el informe de Unicef.

 

Los riesgos y amenazas

Pero no todo son cifras y acceso a herramientas educativas, las tecnologías de la información en línea representan nuevos riesgos y amenazas sobre la niñez que van desde la intimidación y fomento de nuevas formas de abuso, hasta la explotación y el abuso sexual infantil.

“Los depredadores pueden comunicarse más fácilmente con niños desprevenidos a través de sus perfiles en las redes sociales y los foros de juego anónimos y sin protección”, alerta Unicef.

Por poner un ejemplo, poco más de nueve de cada 10 de las URL de abuso sexual infantil identificadas a escala mundial por la Internet Watch Foundation están alojadas en solo cinco países: Canadá, Estados Unidos, Rusia, Francia y Holanda.

 

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Es decir, se trata de países desarrollados donde el acceso a internet por parte de los jóvenes es prácticamente automático.

Por ello, alerta el organismo internacional, los esfuerzos para proteger a los niños deben centrarse especialmente en los niños vulnerables y desfavorecidos, que podrían tener menos posibilidades de comprender los riesgos en línea, incluida la pérdida de privacidad, y más probabilidades de sufrir daños.

“Cuando utilizan Facebook, Twitter, Instagram, Google, LinkedIn y muchos otros servicios, están compartiendo partes de ustedes mismos. Fotografías, actividades, pensamientos, citas, tweets, amistades, comentarios… todos ellos son como miguitas que, en conjunto, reflejan en línea lo que ustedes son, lo que piensan, sus intereses, actividades, talentos, logros; sus amores, sus rupturas y sus vidas.

 

En India, por ejemplo de cada tres jóvenes que accede a internet, solo una es mujer.

 

“Esas imágenes y palabras reflejan lo que ustedes consideran importante, lo que valoran. Lo mismo que los tatuajes. Así que en cierto sentido, son una especie de tatuajes electrónicos, pero mucho más íntimos y descriptivos que los que se imprimen con tinta sobre tu piel”, describió Juan Enríquez, director general de Excel Venture Management, un fondo que invierte en empresas dedicadas a la biología y en plataformas de grandes datos.

Y es que Unicef detectó que los niños por lo general consultan primero con sus compañeros de la misma edad cuando detectan riesgos o peligros en línea, lo que hace que resulte más difícil para los padres proteger a sus hijos.

Aunque para la mayoría de niños y jóvenes del mundo acceder a internet es cosa de todos los días, a muchos padres y maestros les preocupa que la inmersión en las pantallas deprima a los niños, genere dependencia hacia el internet e incluso contribuya a la obesidad.

 

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Los investigadores reconocen que el uso excesivo de la tecnología digital puede contribuir a la depresión y a la ansiedad infantil, alerta la Unicef; pero también se ha detectado que los niños que tienen problemas “fuera de línea”, es decir en la vida real, a veces pueden entablar las amistades y recibir el apoyo social en línea que no están recibiendo en otros lugares.

“Adoptar un enfoque relacionado con la idea de ‘ni mucho ni poco, sino todo lo contrario’ para regular el tiempo de pantalla de los niños, y concentrarse más en lo que hacen los niños en línea y menos en el tiempo que pasan en línea, puede protegerlos mejor y ayudarlos a aprovechar al máximo su tiempo en línea”, sentencia el organismo.

 

MÁS INFORMACIÓN: El estado de la infancia 2017: Niños en un mundo digital, Unicef, 11 de diciembre de 2017.

MÁS INFORMACIÓN: ¿No estás tatuado aún?, Juan Enríquez, 11 de diciembre de 2017