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Presidenciables: José Narro, el cátcher de la UNAM tejiendo redes de poder

10-11-2017 15:00

Desde su posición estratégica como médico y académico Narro supo extender sus redes de influencia entre la comunidad de intelectuales, médicos y judíos, con flexibilidad para moverse entre políticos y empresarios.

Si Narro ganara la presidencia sería el primer presidente judío y el más longevo de la historia, pues tendría 70 años. Agrandar
Si Narro ganara la presidencia sería el primer presidente judío y el más longevo de la historia, pues tendría 70 años.

"Si a los 68 años uno no está preparado, entonces no sé cuándo lo estará”.

Respondió José Ramón Narro Robles el 6 de noviembre.

Fue en su natal Coahuila donde decidió regalarle cabeza a las notas de prensa con una respuesta afirmativa a la interrogante que le había perseguido en más de una decena de ocasiones durante el último año respecto a su interés por contender por la presidencia de la República en 2018.

Narro es médico cirujano de profesión, aunque su carrera más bien ha transcurrido fuera del consultorio, su papel ha sido el de un cátcher, como él se describe así mismo, pero de la política universitaria.

Una posición que le ha permitido tener una visión de conjunto, conectarse con los lanzadores para mandarles señales sobre el tipo de bola que necesitan lanzar en cada jugada y frenar las pelotas.

Desde su posición como médico y académico supo bien tejer las redes de poder que hoy lo posicionan como un posible contendiente a la presidencia, como cátcher de cuatro exrectores de la UNAM, amigo personal del fallecido Luis Donaldo Colosio y el viejo miembro del PRI, Emilio Gamboa.

“Lo que más me sorprende del personaje es que yo lo identificaba en una posición más independiente, lejos de estas redes de poder, sin embargo, siempre las ha tenido”, asegura Rita Varela, una de las autoras del libro Los Suspirantes 2018.

El médico ha lidiado con bolas difíciles como la huelga de la UNAM de 1999-2000, las negociaciones con los sindicatos de la universidad y el IMSS, recientemente con los temblores del 7 y 19 de septiembre desde su encargo como secretario de Salud.

José Narro ya ha confirmado sus intenciones de llegar a la presidencia de la República.

 

Narro comenzó a aparecer como uno de los posibles candidatos del PRI a la presidencia en marzo de 2016, con una preferencia electoral de 2.3% y a octubre de 2017 subió a 11.2%, es el segundo lugar en la contienda al interior del partido, aunque aún muy por debajo de Miguel Ángel Osorio Chong, el primer lugar con 47% de la preferencia de acuerdo con Consulta Mitofsky.

Si Narro ganara la presidencia sería el más longevo de la historia, pues tendría 70 años, y uno que jamás ha ejercido un cargo de elección popular como diputado, senador o gobernador.

Quienes apoyan su candidatura argumentan que Narro tiene proximidad con los jóvenes, que si bien es militante del PRI no se le identifica dentro del círculo cercano de Enrique Peña y que su participación en la contienda elevaría el nivel del debate.

 

Datos generales

José Narro tiene 68 años, nació en Saltillo, Coahuila el 5 de diciembre de 1948.

Se tituló a los 25 años como médico cirujano por la UNAM, tan solo un año después comenzó a dar clases en la Facultad de Medicina de su alma máter.

Tiene un posgrado en medicina comunitaria por la Universidad de Birmingham, Inglaterra que concluyó a los 30 años.

Este último grado de estudios ha sido cuestionado, en realidad se trata de una estancia de prácticas, aseguró el reportero Ernesto Villanueva de la revista Proceso en febrero de 2016.

La Universidad de Birmingham niega haber otorgado un grado académico de posgrado a Narro Robles, no hay tesis o trabajo de posgrado de autoría del exrector, asegura.

Más allá de sus credenciales estudiantiles la experiencia y vínculos del médico con prestigiadas asociaciones nacionales e internacionales le han dotado de las habilidades políticas y estratégicas que le llevaron a escalar posiciones.

 

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Ha sido asesor de la Organización Mundial de la Salud (OMS), es miembro del Royal College of Physicians de Londres, Inglaterra, organismo dedicada a acreditar a médicos a través de exámenes; miembro de la Real Academia Nacional de Medicina de España.

En México presidió la Asociación Mexicana de Medicina General-Familiar y pertenece a la Academia Mexicana de Ciencias y a la Academia Nacional de Medicina, entre otras.

Los amigos y colegas describen a quien ha sido reconocido con 15 doctorados Honoris Causa como “un hombre disciplinado, trabajador y estricto en la toma de decisiones”, asegura la periodista Rita Varela.

A Narro le gusta la comida española, como un digno representante de la generación baby boomer es amante de los Rolling Stones y los Beatles.

 

Siguiendo sus pasos

Hace 30 años – 1987

Narro regresaba a las actividades académicas luego de haber desempeñado sus primeros puestos como servidor público.

Entre 1983 y 1985 fue director general de Salud Pública para el Distrito Federal en la Secretaría de Salud, en ese entonces era liderada por el exrector de la UNAM, Guillermo Soberón.

También se desempeñó como director general de Servicios Médicos en el departamento del Distrito Federal bajo la dirección de Ramón Aguirre Velázquez, quien contendió por la presidencia junto a Carlos Salinas.

Después regreso a la universidad para convertirse en secretario general hacia 1986, primero con el rector Jorge Carpizo MacGregor y luego con José Sarukhan Kermez.

En este periodo formó parte de la comisión de Rectoría que en 1987 dialogó con el Consejo Estudiantil Universitario para organizar el Congreso Universitario de 1990, durante esos tres años fue el responsable de los encuentros para revisar la organización de la UNAM.

 

Hace 20 años – 1997

En 1994 los planes cambiaron con la muerte de uno de sus amigos, el candidato presidencial del PRI, Luis Donaldo Colosio.

Bajo el amparo de Colosio se perfilaba como el próximo secretario de Salud, pero a su muerte no quedó desamparado, otro de sus amigos, Juan Ramón de la Fuente, fue nombrado secretario de Salud y lo llamó para trabajar como subsecretario de Servicios de Salud y de Coordinación Sectorial durante el sexenio de Ernesto Zedillo.

 

Hace 15 años – 2002

Hace 15 años Narro recién tomaba un respiro, pues junto con al rector Juan Ramón de la Fuente, acababan de resolver uno de los conflictos más duraderos de la UNAM, la huelga de 1999-2000 contra la modificación al Reglamento General de Pagos y otras reformas administrativas a los modelos y planes de estudio.

A los 52 años, en el año 2000, Narro fue nombrado coordinador de la reforma universitaria, previamente había organizado el plebiscito que a principios de ese año concluyó con el paro.

 

Hace 10 años - 2007

Con 35 años de antigüedad como profesor Narro se encontraba inmerso en su campaña para convertirse en el próximo rector de la UNAM.

Transcurría su último año como director de la Facultad de Medicina que, junto con sus habilidades para enfrentar la huelga de 1999, le dotaron de la mejor experiencia para asumir el encargo.

 

Narro fungió como rector de la UNAM por ocho años.

 

En noviembre de 2007 se convirtió en el rector número 43, cargo que asumió por dos periodos consecutivos hasta 2015.

Su nombramiento fue una mera formalidad, pues siempre fue “el hombre detrás del poder” durante la gestión de Juan Ramón de la Fuente, no había decisión extraordinaria que no le consultara, asegura la revista Proceso.

 

Experiencia electoral y partidista

Fuera de la UNAM, José Ramón Narro no ha tenido ninguna experiencia electoral, es decir, nunca ha contendido para ser diputado, senador o gobernador, aunque es un miembro añejo del Partido Revolucionario Institucional (PRI).

Lo más cercano que ha tenido a una experiencia partidista fue en 1993 cuando se desempeñó como presidente de la Fundación Siglo XXI en vísperas de la designación de Luis Donaldo Colosio como candidato a la presidencia, instituto ideológico que a su muerte tomó su nombre.

“Con enorme orgullo” milito desde hace años en el PRI, incluso, cuando fungía como rector de la UNAM, señaló Narro en agosto de 2016.

 

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Sus cercanos

Luis Donaldo

Fue amigo y colaborador cercano de Luis Donaldo Colosio a quien conoció por medio de un amigo suyo de la preparatoria cuando el excandidato presidencial fue diputado y Narro enfrentaba la huelga de la UNAM.

 

José Narro durante el aniversario luctuoso de quien fuera su amigo, Luis Donaldo Colosio.

 

Luego colaboró con Colosio cuando este fue titular de la Secretaría de Desarrollo Social entre abril de 1992 y noviembre de 1993, justo cuando Narro concluía su periodo como secretario del IMSS y se convertía en el tercer presidente de la Fundación Siglo XXI.

 

Guillermo Soberón

Narro tiene una relación muy cercana y de admiración hacia Guillermo Soberón, a decir de la forma como se expresa de él.

Lo conoció cuando recién había concluido su carrera y se iniciaba como un joven profesor en la Facultad de Medicina a los 26 años, durante la gestión de Soberón como rector de la UNAM, corría el año de 1974.

El vínculo fue fuerte, pues cuando Narro regresó de Inglaterra en 1978 -luego de estudiar su doctorado- se integró al equipo de Soberón, quien estaba al frente de la Secretaría de Salud, como director general de Salud Pública para el Distrito Federal durante la presidencia de Miguel de la Madrid.

“Soberón siempre ha sido un conductor, un verdadero líder. Es uno de nuestros médicos, educadores, científicos e intelectuales más completos de las últimas seis décadas. Una persona con una privilegiada memoria”, dijo Narro en junio de 2015, cuando su amigo presentaba su libro de memorias.

 

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Juan Ramón de la Fuente

Sin duda el exrector de la UNAM Juan Ramón de la Fuente es uno de los hombres más cercanos a Narro.

De la Fuente concluyó su carrera de médico psiquiatra en la UNAM en 1976 a los 25 años, dos años antes Narro se había incorporado como académico a la Facultad de Medicina por lo que probablemente fue su profesor, en ese año tendría 28 años.

Cuatro años más tarde, en 1980, Juan Ramón de la Fuente también se integró al cuerpo de maestros de la facultad.

Narro asesoró muy de cerca a Juan Ramón de la Fuente durante su gestión como rector de la UNAM de 1999 a 2007 cuando se enfrentó a la huelga del 2000.

 

Narro fue fundamental como asesor de Juan Ramón de la Fuente en la rectoría de la UNAM.

 

“José Narro siempre estuvo muy cerca del poder, Juan Ramón de la Fuente siempre consultaba con él cualquier decisión extraordinaria” señala la periodista Rita Varela, una de las autoras del libro Los Suspirantes 2018.

Juan Ramón de la Fuente premió su asesoría con la dirección de la Facultad de Medicina que lideró de 2003 a 2007, la antesala para cinco rectores desde 1945 y la estadía de Narro no fue la excepción.

 

Jorge Carpizo

El exrector Jorge Carpizo fue otro de sus hombres cercanos.

Narro, como secretario general de la UNAM, fue una de sus piezas clave para negociar con el Consejo Estudiantil Universitario en el congreso de 1990 la serie de reformas que propuso Carpizo durante su gestión como rector de 1985 a 1989.

Al parecer su trabajo le convenció, pues cuando Carpizo se convirtió en secretario de Gobernación durante el último año del sexenio de Carlos Salinas, nombró a Narro subsecretario de Población y Servicios Migratorios y luego subsecretario de Gobierno.

Carpizo falleció en 2012, las palabras que Narro expresó en el homenaje póstumo que el mismo encabezó como rector de la UNAM revelan el aprecio que sentía por su amigo.

“La angustia me inunda cuando comprendo que no lo veré ya nunca más. Sus enseñanzas y su fortaleza me cobijan, su pérdida me abruma y me conmociona. ¿Qué vamos a hacer sin sus consejos y sin sus propuestas? ¡Qué falta nos genera su partida anticipada! ¿Por qué tenía que pasar? ¿Por qué teníamos que perderlos de forma prematura? No estábamos preparados para ello”.

 

Emilio Gamboa

Narro es viejo amigo de uno de los más añejos y connotados operadores políticos del PRI, Emilio Gamboa Patrón.

Gamboa fue su jefe en el IMSS, lo designó su secretario general durante su mandato de enero de 1991 a octubre de 1992.

Emilio Gamboa pudo haber sido quien lo conectara con Enrique Peña. El exrector no ha tenido empacho en aceptar su estrecho vínculo con el operador del PRI, de quien asegura “generosamente me ha ayudado en mi desarrollo profesional”.

En una entrevista con el periodista Ricardo Raphael, Narro declaró que conoció al actual Presidente cuando era gobernador electo del Estado de México, dijo que le habló por teléfono –personalmente- para invitarlo a asistir a una reunión de trabajo sobre temas de salud.

“Desarrolle un relación con él cuando era gobernador electo […] me gusto el estilo, un político que oía, tomaba nota, que no decía la última palabra al iniciar la reunión, que interrumpía para preguntar, pero no pontificaba”, señaló.

 

Su familia

Como el mayor de ocho hermanos desde muy temprana edad tomo responsabilidades.

Lleva el nombre y la carrera de su papá, el médico José Onofre Narro González. Su madre es María Magdalena Robles.

La familia donde creció el exrector es “muy tradicional pero siempre apegada a la ciencia y el estudio”, señaló la periodista Rita Varela.

Se casó con Maricarmen Lobo con quien tuvo tres hijos, José Antonio Narro Lobo; Joaquín Rodrigo Narro Lobo, quien es secretario técnico del Consejo Consultivo de la Comisión Nacional de Derechos Humanos y Carmen Narro Lobo, presidenta del comité coordinador del Voluntariado Nacional de los institutos y Hospitales Sectorizados a la Secretaría de Salud.

 

Su patrimonio

Cuando asumió la secretaria de Salud en febrero de 2016 reportó ingresos mensuales por 139 mil 944 pesos en su declaración patrimonial del Registro de Servidores Públicos.

Un año después su salario creció más de dos veces para sumar un total de 358 mil 582 o 4.3 millones de pesos anuales.

Narro declaró poseer un terreno rústico de 950 metros cuadrados que adquirió de contado en febrero de 1987 y dos camionetas viejas, una Chrysler Voyager modelo 1998 que compró de contado en julio de ese año y una Dodge Durango modelo 2007 adquirida en agosto de 2015, también de contado.

Tiene pinturas y esculturas que adquirió en 2005 y colecciones de libros adquiridas en 2003, tres tarjetas de crédito y un seguro de separación individualizado.

Narro no realizó su declaración 3 de 3, la propuesta de una serie de organizaciones ciudadanas que instaba a los funcionarios públicos a hacer pública su declaración patrimonial, de impuestos y de conflicto de intereses.

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