Salud y Medio Ambiente

Mortalidad por cáncer de ovario podría reducirse gracias a nuevo estudio

25-10-2017 16:30

Las trompas de falopio podrían ser la clave para la detección del cáncer ginecológico más letal en el mundo.

Para el estudio los médicos indagaron el Agrandar
Para el estudio los médicos indagaron el "árbol genealógico” de las células cancerígenas que atacaron el ovario.

Décadas de tratamientos similares y resultados desalentadores en el combate del cáncer de ovarios podrían cambiar a partir de ahora.

Médicos del Instituto Johns Hopkins y el Instituto de Cáncer Dana Farber en Estados Unidos se dieron cuenta que por años los científicos de todo el mundo han estudiado el tejido equivocado para el cáncer de ovarios.

Un estudio realizado en nueve mujeres reveló que la clave para el tratamiento del cáncer de ovarios seroso de alto grado podría no estar en estos órganos, sino en las trompas de falopio.

Esto debido a que en cada uno de los casos revisados las células cancerosas tenían orígenes en tumores generados en las trompas de falopio o en lesiones que se ubicaron en estas zonas.

Dicho descubrimiento lo hicieron a través del estudio ascendente de las células cancerígenas ubicadas en los ovarios de las pacientes, en otras palabras, rastrearon el "árbol genealógico” de las células que atacaron el ovario hasta llegar con la célula de origen ubicada en los nueve casos, en las trompas de falopio. Lo que implica que el cáncer viaja desde las trompas de falopio hasta el ovario y no de manera inversa como se creía.

 

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Sin importar la fuente, todos los artículos escritos en las últimas décadas sobre este cáncer mencionan que tiene su origen en las células del epitelio ovárico, es decir en un tejido de varias capas que recubre a estos órganos y, por lo tanto, como tratamiento se recurre a la extirpación completa del ovario o solo la parte comprometida ante la presencia de cualquier tumor.

No obstante, los ovarios además de ser los productores de los óvulos de la reproducción también son la fuente principal de las hormonas femeninas, el estrógeno y la progesterona. De extirparlos, la pérdida de hormonas incrementa el riesgo adquirir enfermedades cardiacas.

De ser acertado este descubrimiento, se podría explicar el motivo por el que las lesiones específicas en el epitelio que evolucionaron a cáncer nunca se han podido identificar, así como el hecho de que la mayoría de los tumores encontrados en el epitelio son benignos, como explica la American Cancer Society.

 

La investigación sugiere que el cáncer viaja desde las trompas de falopio hasta el ovario y no de manera inversa como siempre se investigó.

 

Además, en lugar de la extirpación ovarios se podría proceder a la eliminación de las trompas de falopio como prevención del cáncer ovárico, algo en lo que ya se comienza a trabajar de acuerdo con el líder del estudio, Victor Velculescu, profesor de oncología en el Johns Hopkins.

Y es que este estudio también determinó que existe un promedio de detección hábil de cerca de siete años antes de que las células cancerígenas lleguen a los ovarios, momento en el que el proceso de metástasis se acelera y en un plazo de dos años el cáncer ya se encuentra en una etapa avanzada y es cuando empienzan los síntomas, así como su detección.

Tal tiempo de evolución “se alinea con lo que vemos en la clínica, que los pacientes con cáncer de ovario recién diagnosticados con mayor frecuencia ya tienen una enfermedad diseminada", dice Velculescu.

No obstante, el estudio tiene limitantes, entre ellas la baja cantidad de pacientes que fueron estudiadas, es por ello que los investigadores mismos aseguran que este estudio necesita ser replicado a una mayor escala para lograr un descubrimiento mayor. Así mismo advierten que sus resultados pueden no relacionarse con otros tipos de cáncer de ovarios.

 

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A nivel mundial el cáncer de ovarios es el séptimo más común en el mundo entre las mujeres, se estima que anualmente se diagnostican 240 mil nuevos casos y que contribuye en 3.6% de todos los tipos de cáncer detectados en el mundo entre las mujeres, de acuerdo con el Fondo Internacional de Investigación de Cáncer.  

En el 70% de los casos, el cáncer ovárico se detecta en etapas avanzadas y de estos entre el 80% y 90% de los casos se refiere al cáncer de tipo epitelial, el mismo que fue estudiado en esta investigación, de acuerdo con datos de la American Cancer Society.

En México es tercero de tipo oncológico más común después del cáncer de mama y tipo cervicouterino, sin embargo, el más letal.

 

El 70% de las mujeres a las que se les detecta cáncer de ovarios están en una etapa avanzada. 

 

Cada año se diagnostican cerca de 4 mil nuevos casos, lo que implica que, en promedio cada día 11 mujeres se dan cuenta que padecen de esta enfermedad, 8 de ellas en un estado avanzado, según los últimos datos del Instituto Nacional de Cancerología (Incan).

Lamentablemente de esas ocho pacientes, se estima que solo tres logran una recuperación, el resto de ellas muere de esta causa. De haber existido una detección temprana, 10 de esas 11 pacientes lograrían recuperarse.

Sin embargo, su detección es complicada y no suele advertirse hasta la etapa terminal cuando aparecen síntomas como incomodidad gastrointestinal ligera, presión en la pelvis, dolor, inflamación del abdomen. En algunos casos nunca produce dolor y cualquier mujer puede padercerlo, especialmente una vez una vez comenzada la menopausea.

 

MÁS INFORMACIÓN: Científicos rastrean el origen del cáncer de ovarios hasta las trompas de falopio, Johns Hopkins, octubre 2017. 

MÁS INFORMACIÓN: El cáncer de ovario, Incan. 

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