Tecnologías y Educación

Google, IBM y Baidu juegan una carrera por vencer al cerebro humano con supercomputadoras

05-12-2016 12:40

En la carrera por tener la supercomputadora más potente el principal reto es mantener la seguridad y la privacidad de la información que administran.

El concepto de inteligencia artificial ya no alcanza para describir lo que las supercomputadoras pueden hacer a través de la tecnología cognitiva. Agrandar
El concepto de inteligencia artificial ya no alcanza para describir lo que las supercomputadoras pueden hacer a través de la tecnología cognitiva.

Ganarle a las personas más inteligentes del mundo ya no es suficiente, la competencia de las supercomputadoras ahora es vencer a las máquinas de tecnología cognitiva más poderosas del mundo.

IBM, Google, Microsoft y la China Baidu están jugando esa carrera, cada una con supercomputadoras capaces de aprender con base en la experiencia tal como lo hacen los seres humanos.

Desde hace un par de años el concepto de inteligencia artificial ya no alcanza para describir lo que las supercomputadoras pueden hacer a través de la tecnología cognitiva o de aprendizaje profundo, ya no sólo reciben información con base en una programación y elementos estructurados, sino que generar conocimiento mediante el procesamiento de grandes bases de datos no ordenados ni estructurados.

La tecnología cognitiva permite a las máquinas desarrollar tareas que requieren habilidades perceptivas que anteriormente sólo un ser humano podía realizar y generar nuevos conocimientos con base en la experiencia, dos habilidades que les posibilitan acrecentar exponencialmente sus conocimientos.

En 2011 Watson, la supercomputadora de IBM, sorprendió al público cuando le ganó a los dos mejores jugadores del programa norteamericano de preguntas y respuestas Jeopardy!

Watson ha sido segmentada en una serie de softwares o APIS especializadas y capaces de realizar grandes análisis de tráfico, seguridad, rendimiento de empresas e incluso de brindar propuestas para tratamientos médicos. Actualmente trabaja con 20 industrias como la del transporte, medicina, telecomunicaciones y seguridad, explicó a Arena Pública Marisa Viveros, directora de Innovación de Estrategias y Soluciones para Telecomunicaciones de IBM.

La carga de grandes cantidades de datos -big data- en la memoria de estas supercomputadoras y la guía de una persona especializado en el tema de que se trate permite a las supercomputadoras iniciar el proceso de aprendizaje. Mediante una serie de preguntas en lenguaje común su software se familiariza con el tema, la jerga y el contexto en el que se pretende que trabaje.

Si se desea que una máquina se convierte en una experta en cancerología por ejemplo, basta cargar las bibliotecas necesarias para su aprendizaje y posteriormente su análisis.

Entre las supercomputadoras especialistas en médicina destaca DeepMind, el proyecto de tecnología cognitiva adquirido por Google que colabora con el hospital británico Royal Free London NHS Foundation Trust para mejorar los tratamientos relacionados con insuficiencia renal y septicemia. Fue creada inicialmente por el doctor Demis Hassabis especialista en neurociencia y prodigio del ajedrez.

DeepMind desarrolló la aplicación Streams para que médicos, pasantes y enfermeras posean en tiempo real las últimas novedades de los casos de sus pacientes, lo que implica tener de inmediato los resultados de sus estudios médicos, así como los análisis preliminares de las posibles reacciones que pueden tener a partir de dichos resultados comparados con su historial médico y la teoría precargada en el software.

Por su parte los servicios cognitivos de Microsoft y la supercomputadora Minwa de Baidu se encuentran enfocados en el reconocimiento y análisis de imagen y lenguaje.

Las APIS desarrolladas por Microsoft permiten el análisis, identificación y reconocimiento de datos a través de imágenes, voz y escritura.

Actualmente son utilizadas por la compañía de transporte privado Uber que verifica la identidad de sus conductores en Reino Unido a través de selfies periódicas. Datos como el tamaño de los ojos, la longitud de los labios o la separación de las cejas son comparados con las imágenes registradas anteriormente en la base de datos de Uber con el fin de evitar la falsificación de identidad y el fraude a pasajeros.

Minwa, la supercomputadora de Baidu, realiza búsquedas de imágenes con mayor precisión que su competidor americano Google, gracias a una “red neuronal” hecha de procesadores gráficos especializados que comprenden las características de las imágenes, las clasifica a detalle y arroja resultados curados de aquello que se está buscando.

Seguridad, talón de Aquiles de las supercomputadoras

La seguridad y la privacidad de la información son los principales riesgos a los que se enfrentan los desarrolladores de supercomputadoras, un hackeo tanto de los datos como de los softwares podría poner en riesgo la vida de las personas, asegura Marisa Viveros, directora de Innovación de Estrategias y Soluciones para Telecomunicaciones de IBM.

Los datos personales de conductores, pacientes o aquellos en manos de empresarios son el elemento principal para el funcionamiento de esas tecnologías, un hackeo podría colocar esa gran cantidad de datos sensibles a la vista de cualquiera en la red.

En paralelo es esencial generar leyes y regulaciones que ofrezcan a los individuos la posibilidad de seleccionar qué datos pueden ser públicos y cuales exclusivos, agregó Viveros.

 

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